viernes, 14 de diciembre de 2018

No hacer nada

Muchas veces, así como hoy, he sentido que mi esfuerzo no se corona con el éxito.
Así como hoy, me siento un perdedor, un fracasado, un esperpento.
Y así como hoy, me levanto desde ese excremento, me lavo la cara, y sigo adelante.
No me importa que haya sangrado. No me importa si he sufrido he llorado, no me importa si el mundo entero me ha dado la espalda y me ha soltado un asqueroso pedo.
No me importa. Soy lo que soy. Hago lo que se hacer. Vivo como vivo.
Mis padres y abuelos sufrieron y sangraron por mi libertad. Por mis sueños.
No dejaré que mi vida sea en vano. Hoy como ayer, me sacudo el polvo de la piel, me lamo las heridas, sonrío y le digo al mundo entero:
Aquí me tienen de nuevo! No me rendire jamás! Sobreviviré o moriré en el intento!
Pero nunca agachare la cabeza! Eso no!
Así que: Jódete mundo!!! Aquí estoy de nuevo!!!!

martes, 11 de diciembre de 2018

Y a quién le importa tu vida?

Verás, la vida es una contínua e interminable sucesión de sucesos, que, cual eslabones de una cadena, van uniéndose e interlazándose, para conformar una línea con un inicio y un final por todos conocido, pero por nadie esperado.
Mi vida, como la de los demás, está llena de sucesos, unos muy memorables y en extremo felices, y otros completamente olvidables, insignificantes, y los terceros, terribles, tan duros e insufribles, que el corazón y el alma se niegan a seguir en la lucha.
Peor aún , cuando eres un fatalista incorregible, como yo, vas entrando paulatina e irremediablemente en un estado de permanente depresión y sensación de haber fallado a todos y a todos, y sientes que, fatalmente, ya no hay nada que hacer, ya no es necesario seguir en este lucha, que ya fue suficiente, que es hora de abandonar el barco.
Crees que la gente que te acompaña es el motor y la fuerza para seguir en este camino, y te equivocas. Muchas veces la indiferencia de aquellos que están a tu lado, es el dardo final que destruye a tu corazón agonizante. Es la gota que rebalsa el vaso, es la chispa que enciende la hoguera.
No hay nada peor que la indiferencia de aquellos a quienes amas, peor aún, cuando ellos te muestran su peor lado, y te hacen sentir miserable e insignificante. Es en ese momento, cuando te preguntas: para qué? Tiene algún sentido seguir luchando por aquellos a los que solamente les interesa lo que les des? Tiene algún sentido seguir buscando la felicidad de aquellos, a los que tu bienestar les importa un pepino?
Miras en derredor, y ves que todos esperan algo de ti. Que no hay nadie que quisiera verte feliz y tranquilo, solamente por el hecho de que estés bien.
Es entonces que ves a tu mascota: fidelidad total. Incluso lo abandonas por un buen tiempo, y tu mascota siempre volverá a ti, y te lamerá las manos, y se enrrollará a tus pies, y será feliz a tu lado, solamente por estar a tu lado. No le importa incluso que la ignores, o que la lastimes, siempre estará contigo.
Ahora entiendo a aquel que escribió: cada día, en que conozco más a los humanos, estimo más a mi perro.
Estoy agotado. Estoy harto de este camino. Ya no quiero más de lo mismo. Ya me cansé de seguir peleando por aquellos a los que solamente les importa mis resultados, y no mi lucha. Ya no quiero más.
Solamente quiero cerrar los ojos, y dejarme llevar por el infinito espacio tiempo, olvidando a todo y a todos, dejando que mi presencia se desvanezca y se haga etérea, y dejar que el olvido borre para siempre cada uno de mis torpes pasos.
Lamento todo esto. Lamento seguir siendo ese lastre que impide el avance de todos aquellos que pusieron sus esperanzas en mi persona. No siento lástima por mí. Eso jamás. Perdí las esperanzas, solamente seguiré mi camino con los ojos cerrados, dejando atrás los sueños, los deseos, los anhelos, y seré un simple caminante que no agacha la cabeza, con destino al matadero.
Duele? Claro que duele! No soy de piedra, tengo mis sentimientos! Y he llorado, he llorado mucho, con tristeza y amargura, y he implorado a Dios, a los cielos y a los infiernos que sea en mí, el dolor de aquellos a los que quiero, que caigan sobre mí todos los castigos, con tal de liberar a los "míos" de cualquier sufrimiento.
Ya no mas!. Me niego a seguir en esto. Ya no quiero sentir más. No quiero sentir culpa por estar viviendo. No soy culpable! Me niego a cargar la cruz de todos aquellos que, aprovechando mi predisposición, la cargaron sobre mis hombros. Ya no más!
Moriré! De eso estoy seguro... No será hoy, quizá mañana, o quizá, sin saberlo yo, ya estoy muerto.
Pero me niego a seguir cargando las culpas y las penas del resto.
Levantaré de nuevo mi cabeza, y despreciaré, como tantas veces, a la vida, a la muerte, al cielo y al infierno. Me vale verga lo que piense el resto!
Soy lo que soy, hice mi mejor esfuerzo para así serlo. No te gusta? La verdad verdadera, me importa un reverendo bledo!
Ya no necesito tu consentimiento!

viernes, 21 de septiembre de 2018

Cansado

Otra vez cansado de mi vida. Me está sucediendo muy a menudo. La sensación de frustración infinita al no poder cubrir mis necesidades básicas, al no poder cumplir con mis deberes y obligaciones, hacen que nuevamente me cuestione a mi mismo la validez de mi propia existencia.
Estará el mundo mejor sin mi? Creo que no le importo nada, y si no nota mi presencia, tampoco notará mi ausencia.
Y mi gente? Familia? Amigos?
Les debo mucho. Si no estoy, no tendrán a quien cobrar. Solo por eso debo seguir.
Mis hijos. Ellos dependen directamente de mi, tanto económica como espiritualmente. Solamente es por y para ellos que sigo en este camino. Lo demás, hace mucho tiempo que ya no importa.
Hoy estoy mas cansado que ayer. Hoy las fuerzas me abandonan. Hoy quiero cerrar los ojos y no volver a abrirlos nunca más.
Solamente el sentimiento del "deber" me mantiene firme. Si fuese por mi, hace tiempo que hubiese partido.
Las ganas de vivir se apagaron, los deseos se perdieron, los sueños se esfumaron, y la desidia y resignación se han apoderado de mi voluntad.
Solamente quiero dormir.

lunes, 21 de mayo de 2018

Ganador o perdedor

El mundo fue construido por ganadores, a sangre y fuego fueron edificados los caminos que hoy andamos, los techos que nos cobijan y las ropas que nos abrigan.
Y de quien es esa sangre? Pues de la manada que, docilmente, caminó al matadero y de todos los perdedores, grupo muy superior en número y volumen al de los vencedores, los triunfadores, los exitosos, la élite que se posiciona en la cúspide de la pirámide, desde donde con soberbia observa todas las cabezas y lomos de aquellos que, doblegados, los sostienen en servicial silencio.
Pero también los ganadores sangran, también mueren y dejan su espacio en la cúspide que solamente puede ser ocupado por uno del mismo grupo de ellos, o un suertudo elegido entre la manada por uno u otro motivo.
Los ganadores no necesitan trofeos, ni monumentos recordarorios; eso está hecho para entretener a los perdedores y para "glorificar" a aquellos que osaron levantarse contra el orden impuesto.
El lugar de la memoria de los ganadores son los mausoleos. Sueñan con seguir siendo ganadores después de muertos. Sueñan con seguir siendo parte de la cima de la pirámide a donde sea que vayamos después de esta vida. O por lo menos, sus despojos nunca serán tratados como los de la vil y miserable manada. Por eso son vencedores, por eso son los que llevan los hilos y el timón de esta cosa que llaman sociedad pero que en realidad es solamente un juguete mas para ellos.
Nací dentro de la manada. Naci para ser un buen perdedor y escalar unos cuantos peldaños en la gran pirámide de la sociedad. Ya lo hicieron así mis padres y abuelos. Y como todo buen perdedor espero que, cuando hayan cortado mi cabeza por osar levantarme e ir contra el orden impuesto, cuando haya muerto en algún lado pongan en mi nombre un monumento.
Y en mi epitafio deseo que diga: "Nació perdedor, pero se negó a serlo. Necio!"
Me niego a ser uno más de la manada. Me niego a seguir inclinando mi cabeza y soportando sobre mis lomos todo el peso de los "ganadores por derecho"
No quiero. No quiero heredar a mis hijos mi puesto. No quiero seguir luchando para pisar cabezas y soportar el peso de los de arriba.
Me niego a todo eso.
Iré a por más. Ni siquiera quiero esta pirámide. Quiero un mundo totalmente nuevo!
Loco soñador? Claro que sí! Pero, por lo menos yo tengo un sueño!
Y tú?

jueves, 17 de mayo de 2018

Legado

Estaba parado en la puerta del dormitorio, y el celular sonaba con una balada romántica del recuerdo inmediato (no más de diez años de antigüedad). Y se me vino a la memoria esa pregunta: ¿Cuál es la música que te identifica? -Me preguntaste. "La voz del alma!"- Muy orgulloso respondí. Y claro, me dijiste que adorabas esa interpretación mía, dedicada especialmente a ti, y ambientada con música de fondo, y poniendo a mi voz todo el sentimiento que jamás hubiese puesto en algo. Y me sentí orgulloso de mi mismo en aquel momento.

Pero...
Al estar escuchando la música que sonaba en el celular, recordé un pequeño detalle: Jamás había escuchado mis grabaciones en otro lugar que no sea cuando yo mismo los pongo en la computadora o en mi celular. Jamás.

Pensé: Mis nietos me escucharán! Para ellos es que escribo! Y por mi mente volaron sueños e ilusiones, viendo a mis nietos orgullosos repetir mis historias, y mis "poemas" y todo aquello que escribo, dejando un pedazo de mi vida en ello. Y sonreí de nuevo.

Pero...
No sé por qué, pero recordé a mi abuelo, el papá de mi madre, mi Papashatu. Él grabó un disco con su grupo musical, la Lira Andina de Huaraz. Y todos tuvimos un disco en casa. Y por algún tiempo lo escuchamos. Pero hoy, ya nadie se acuerda de ese disco. Incluso yo, que tanto me lleno la boca diciendo que extraño a mi abuelo, casi nunca escucho esas melodías, donde él, dejó parte de su vida. Estoy seguro que al estar tocando para la grabación de ese disco también soñaba y se ilusionaba que su "obra" iba a quedar inmortalizada, por lo menos en la memoria de sus nietos, o de los hijos de ellos.

Lamentablemente no es así. Hoy en mi familia casi nadie lo oye. Solamente en las reuniones familiares suena una que otra melodía. Y nadie, absolutamente nadie, dice a viva voz y con el orgullo al tope: "El que toca esa melodía es mi abuelo!".

Que bueno que esté muerto, y que no tuvo que presenciar como aquello que alguna vez produjo con tanto amor y cariño, era olvidado por los integrantes de su propia familia.

A veces, oigo comentarios que me dicen que esas melodias del conjunto Lira Andina de Huaraz son tocadas en algunos locales de "culto" en mi ciudad natal.

Bajo esa perspectiva, ya no me importa quien me lea. Escribiré sin hacerme ilusiones de que mis letras las recuerden aquellos a quienes se los dedico. Solamente espero que aquella persona que por alguna razón me lea, sepa que siempre puse todo mi amor y empeño al hacer esto.

Vano oficio. Que bueno que no tenga que alimentarme con lo que escribo, ya que de ser así, hace mucho tiempo atrás hubiese muerto de hambre, y nadie se hubiese dado cuenta de esto.

Seguiré escribiendo, aunque sea solamente yo mismo el que lea y relea todo lo que escribo.

jueves, 11 de enero de 2018

Si yo tuviera

Si yo tuviera...

Una frase muy usada por mi, y muy repetida. Todo debido a que siempre he necesitado o he creido necesitar más, mucho más de lo que tengo. Y es que, siempre he deseado, como todos en este mundo, lo supongo, siempre he deseado tener más de lo que la vida me ha dado.
Esto no sería un problema, si solamente lo desease, o si simplemente fuesen sueños que atesorara con el alma, y que guardara en un cofre maravilloso, donde se guardaran todos mis buenos deseos y mis sueños. No sería un problema, claro que no sería un problema si así fueran las cosas.
Pero no es asi. El problema existe desde el momento en que creo que voy a tener todo esto que deseo y sueño, y actúo acorde a esto. Y mis acciones se repiten una y otra vez, y mis sueños se siguen truncando, y mi realidad se mezcla con mis deseos y mis sueños, y ambos se truncan, y me hacen sentir desdichado y miserable.
Pero, este no es el momento de juzgarme a mi mismo. Claro que no. No escribo esto para hacerme una autocrítica, o para sentir compasión de mi mismo, o para tratar de sentirme mejor, con falsas y vanas palabras de aliento. No, no escribo esto para eso.
Lo único que quiero es plasmar todo eso que sueño, todo eso que quiero, que siempre he deseado, si solamente pudiese hacerlo, si no tuviera las limitaciones que tengo y no dependiese tanto de mi entorno.

Entonces, empecemos:

Mi primer y gran sueño es dedicarme a escribir a tiempo completo. Tener el espacio y el tiempo para escribir todo lo que se venga a mi mente, todo lo que pienso, todo lo que quiero, y poder darle forma a mis fantasías y sueños, y convertirlos en historias y cuentos, y regalarlos al mundo entero. No necesitar obtener regalías de esto, sino solamente escribir porque es placentero soñar, y es placentero compartir con el mundo tus sueños. Y no esperar aplausos, ni tampoco seguidores fanáticos, ni reconocimiento. Solamente escribir para dejar una pequeña huella en todos los que quisieran y pudieran leer lo que estás escribiendo. Nada más.
Obviamente escribir versos, muchos versos, y seguir leyendo a todos aquellos locos soñadores que también quieran seguir escribiendo. Y hacer un lugar pequeño, donde podamos comulgar todos aquellos que tenemos los mismos sueños, las mismas inquietudes, y podamos compartir todo aquello que atesoramos, y podamos plasmarlos en blanco y negro, y dejarlo escrito para los que vengan después, y puedan descubrir para ellos lo que fueron nuestros sueños, nuestros versos, nuestros anhelos. Es cierto, de alguna manera ya lo estoy haciendo, pero aún falta mucho para poder poner en letras todo lo que quiero, todo lo que sueño, todo lo que anhelo.

Quiero tener un consultorio, o una oficina donde puedas dedicarme a mi labor de médico, en mi área que es la oftalmología. No tener que depender de nadie para hacer mi labor, y no depender de las limitaciones económicas de aquellos que acuden a mi para tratamiento. No quiero saber nada de seguros, nada de precios, nada de presupuestos. Solamente quiero tener la capacidad ilimitada de dar lo mejor de mi y de la ciencia a todo aquel que acuda a mi, para algún tratamiento. Tampoco quiero ser un esclavo de mi trabajo, como lo soy ahora, que dependo del número de pacientes y procedimientos para poder conseguir el sueldo, y poder seguir viviendo. No, no quiero eso. Tampoco quiero estar pensando en el número de cirugías que tengo que hacer, o el número de exámenes que hay que hacer para completar la cuota. No, no quiero nada de eso. Quiero poner mis propios límites, quiero dar lo mejor de mi a todo aquel que se ponga frente a mis instrumentos, y darle todo lo que necesita, sin ninguna limitación, sin ningún impedimento. Un consultorio equipado al ciento por ciento, con personal idóneo, entrenado por mí, que sea mi complemento. Un sistema de citas para no tener pacientes esperando aburridos, un sistema de seguimiento que permita dar el mejor resultado para cada caso específico. Me imagino una hermosa y cómoda sala de espera, con muebles cómodos, música relajante, donde solamente está el paciente y su acompañante (siempre solo un acompañante, es más que suficiente). Luego la parte de exámenes previos, donde está el personal de apoyo, que hace toda la evaluación previa, y los registros necesarios, para que luego el paciente pase conmigo, al ambiente final. Y si hay algún procedimiento, pues pasarían a una segunda sala de espera, donde esperarían todo el tiempo necesario, para completarlo. Y eso es todo. Simple, como debería ser todo, pero creo que en la simpleza radica la genialidad.

Obviamente dentro de mis sueños está el seguir aprendiendo. Me gustaría seguir ampliando mis conocimientos, no solamente en mi carrera, sino en todo lo que pueda abarcar. Maestrías, doctorados, sub especializaciones. Todo lo puedo, lo se. Pero no he podido financiarlo, ni siquiera en sueños. Me encantaría hacer estudios en varios lugares: el Bascom Palmer, la Escuela Paulista, o La Luz de México. Claro que lo haría, pues mis habilidades son suficientes, y mi habilidad siempre ha estado a la altura. Y claro, asistiría a todos los congresos, para mantenerme en actualización permanente de mis especialidad. Claro que sí.

Una clínica. Salux. Todavía duele ver a esta empresa enterrada en el olvido, y pudo haber sido un gran sueño. Una empresa que estimule a sus trabajadores a seguir creciendo. Un lugar para capacitarse en forma constante, donde todos tengan la obligación de estudiar y de buscar mejoras permanentes a su situación laboral. Sería genial tener un lugar donde el aprendizaje permanente sea la divisa. Ganar dinero? Claro que si! Pero más importante que eso, ganar conocimientos. El dinero viene y va, el conocimiento solamente sigue creciendo. Un sistema de atenciones preventivas para los trabajadores, que optimicen sus respuestas laborales, y que nos conviertan en los más grandes aliados de todas las empresas de la región. Obviamente también una gran ala dedicada a la recuperación de los pacientes con enfermedades profesionales. Con programas de rehabilitación y de re inserción. Un gran sueño!

Y el área de los viejitos. Este es un sueño que tengo desde que era adolescente. Siempre he escuchado decir: MI abuela tiene el toque preciso para ese plato. Solamente el abuelo sabe como se hace eso. Mi mamá tiene un toque único para esos postres. Tantas veces he escuchado eso, y también he escuchado lamentarse: Ese secreto, murió con el abuelo. Hay cosas que no dejamos que los mayores nos enseñen, porque en su momento nos creemos los sabiondos y super conocedores, y los menospreciamos y olvidamos. Y, cuando llega ese momento, cuando necesitas saber justamente eso, en ese momento recuerdas al abuelo, a la mamá o a ese anciano que alguna vez te dijo algo a este respecto, y no le hiciste caso. Y te lamentas por no haber prestado la debida atención. Y dices: qué bueno hubiese sido si lo hubiera aprendido.

Así hay muchos, miles, millones de personas ancianas que, ya dando sus últimos pasos por este mundo, tienen acumulados tantos conocimientos, tanta experiencia, que sería genial que pudiesen enseñarlo al mundo. Y siempre me he preguntado: Por qué nadie quiere hacerlo? Dejamos a los ancianos en casa, dedicados a cuidar a los nietos, o a los perros, o, si es que no hay mucho espacio, los enviamos a un asilo, donde pasan sus últimos días, al lado de otros viejos, olvidando todo, muriendo en silencio.

Qué genial sería poderles dar unos oídos para que les pudieran escuchar. Darles un estrado donde hablar, y darles mentes abiertas que quisieran aprender todo lo que ellos quieren enseñar. O personas que quisieran escuchar sus historias, y plasmarlas en cuentos y memorias. Hay tanto que pueden dar. Solamente sería construir un lugar apacible, con muchas areas verdes, con muchos animales, con muchas flores y muchos libros, donde ellos pudieran ir a "enseñar" todo lo que aprendieron. Talleres de todos los oficios, de cocina, de textiles, de pastelería. Siempre existirá alguien que quiera aprender de ellos. Y si bien es cierto, las clases presenciales son importantes, púes no hay nada que reemplace el roce de las manos, o el beso en la mejilla, pues también se puede interactuar con la tecnología, con tantas formas actuales, que a veces sirven solamente para matar el rato, pero se podría sacar provecho. No te gustaría escuchar una historia inédita del pasaje de la vida de un anciano de 90 años, que recuerda anécdotas de su niñez? No te gustaría conocer el secreto culinario de la abuela? Hay tantas cosa que pudiesemos aprender de ellos. Y lo que es mejor, ellos podrían obtener ganancias de esto, y, lo que es mejor, se sentirían útiles una vez más. Alguién una vez dijo: nadie sabe más que otro, todos sabemos diferente.

Y por otro lado, estaría el área de los niños. Cuanto he soñado con eso. Dar a los niños la posibilidad de desarrollarse acorde a sus talentos. A los niños de los barrios marginales, a los abandonados, a los que rayan en el abandono y la miseria. Darles no solamente sustento, osea techo, alimentos, sino también conocimientos de acuerdo a sus talentos. Sigo creyendo que este mundo necesita buenos líderes, buenos profesionales, buenos políticos y gobernantes. Pero, esos siempre serán los menos. En el mundo siempre hacen falta excelentes panaderos, zapateros, electricistas, etc, etc. Pero estamos acostumbrados a dejar estos "oficios" a los que no tuvieron el talento o los recursos para ser abogados, ingeniero o médicos.- Y los menospreciamos. La pregunta es: Por qué? Por qué no hacer que todos se desarrollen de acuerdo a sus habilidades: es mil veces mejor un excelente panadero que un pésimo médico. O un  gran chofer a un mediocre ingeniero. Y tantas cosas así. Pero para eso, debemos instruir y educar adecuadamente a los niños. Y tirar al tacho los prejuicios, y las creencias antiguas. Y hacer de todos unos exitosos hombres y mujeres, y sobre todo felices, dichosos de hacer lo que están haciendo.

Es simple. Hay que darles a los niños la posibilidad de desarrollar sus habilidades, y no obligar en estudios que no tienen ningún beneficio. Me gustan los deportes, y destaco en eso? Pues me dedico a los deportes en un 80% y el resto a obtener los demás conocimientos. Me gusta la cocina? Pues es en cocina que dedico la mayor parte de mi tiempo. Me gusta la medicina? Pues a eso me dedico desde pequeño, profundizando cada vez más en lo que a mi me gusta, y en lo que mejor me desempeño.
Y los niños aprenden rápido. Y los niños pueden desarrollar habilidades que incluso desconocemos. Solamente hay que darles la oportunidad.

Qué hermoso sería una mini ciudad con cientos de talleres, donde esos pequeños que hoy apenas tiene un pedazo de pan para llevarse a la boca, puedan desarrollarse en lo que más les gusta, y puedan convertirse en personas felices, que cambiarían el mundo entero.

Cierto, estos son mis sueños, que los sigo teniendo, y los seguiré teniendo hasta verlos hechos realidad, solamente tengo que buscar los recursos, y los pondré a caminar.

martes, 2 de enero de 2018

Realidad alternativa?

No hay mejor manera de escapar a la realidad que soñar lo que no somos y lo que quizá nunca logremos ser.
Qué facil es decir: si yo tuviera eso que me hace falta, haría tantas y tan buenas cosasbque el mundo cambiaría notablemente y dejaría un huella eterna y buena para todas las generaciones venideras.
Es así que, con esta premisa en las manos, haré este ejercicio vano, de imaginar que tengo de sobra, todo aquello que me hace falta (o por lo menos, lo que yo creo que me hace falta)

1. Obviamente es el dinero, la fuente principal de mis preocupaciones y causante, según yo, de todas mis desgracias. En estos momentos mis deudas son hasta 10 veces mayores a mis ingresos. Y tanto así, que se van multiplicando progresivamente, haciendo que mi necesidad de dinero sea apremiante.
Cuánto necesito en este momento para solucionar y recuperar mi frágil y moribunda economía? Con el equivalente a 30 mil dólares estaría sarisfecho, y podria con tranquilidad volver al cauce "normal" de mi vida. Pero, y si pudiera obtener todo el dinero que quisiera, con cuánto me sentiría satisfecho? Muchas veces he pensado en esto, y la verdad creo que no tengo una respuesta exacta. A veces he imaginado que, por cosas del destino, he recibido 10 millones de dolares, y que con eso, he podido cambiar mi historia y la historia de todos los que me rodean.
Para empezar, con esa cifra, obviamente pago todas mis deudas, compro un terreno y empiezo la construcción de una casa, pago las deudas de mi madre y de mi difunto padre, pago los estudios de mis hijos y hago un deposito a largo plazo para que terminen sus estudios sin apremios, hago depositos en diferentes bancos para poder vivir tranquilamente de los intereses ganados. Ayudo a mis hermanos con su economía, repotenciando sus lugares de trabajo, y apoyándolos en los estudios de sus hijos.
Compro los equipos necesarios para, con mi colega, repotenciar nuestro servicio, y ampliarlo, dando más trabajo a mas personas.
Implemento un servicio tipo casa hogar para ancianos, donde ellos puedan "enseñar" sus habilidades a todos los que lo requieran, y así seguir generando ingresos para si mismos, y seguir sintiéndose útiles para la sociedad. Y no una carga. Además me gustaría crear una especie de "internado" para niños en condiciones de pobreza extrema y/o abandono, con la finalidad de que puedan desarrollar plenamente sus habilidades, haciendo que estudien y se preparen en todo aquello que destacan por naturaleza, ya sea deportes, artes, profesiones o lo que la naturaleza les haya otorgado ( el mundo necesita no solamente líderes y empresarios, sino también zapateros, panaderos, vendedores, obreros, etc, pero todos debidamente preparados)
Y creo que esos 10 millones se acabarían tan rápido, que no alcanzaría a comprarme un auto.
Pero en realidad eso no sería un problema, ya que no se manejar, y no es mi meta aprender a hacerlo.

2. Ser físicamente mejor dotado. Esto es quizá algo que no pueda lograr ni en sueños, ya que mi estructura corporal es inadecuada, y mis piernas seguirán siendo mas cortas que mi tronco, y mis manos, cabeza y pies, seguiran siendo grandes pero no largas. Aparentemente tengo una especia de acromegalia oculta, a la cual ya me he adaptado. Pero, si pudiese revertir esto, y tener esa estructura osea que deseo, cuerpo atletico con piernas largas, me dedicaría a algún deporte de competencia, como aquellas que incluyen maratones o campeonatos de natacion, y quizá inclusive regresaría al ejército para intentar hacer paracaidismo o el dichoso curso comando. También practicaria las artes marciales.
Al tener esa estructura osea, al fin podría practicar los bailes de salón. Y mis dedos largos me darían la oportunidad de tocar el violín y el piano (algo que no puedo, debido a que mis manos son grandes pero con dedos cortos).

3. Vencer mis temores ante el público. Es algo que no puedo hacer por más que lo he intentado. Soy muy bueno comunicando mis ideas y mis planteamientos cuando estoy frente a una sola persona. Perl cuando son dos o más, en la jerga local, me "chupo", y ya no soy capaz de hilvanar una idea coherente. Peor si estoy frente a un estrado. Me cago de miedo, literalmente tengo que ir varias veces al baño, al solamente imaginar que tendré que hablar en público. Sería genial no tener ese temor. Poder decir en voz alta mi razonamiento y compartir mis conocimientos, mis deseos y mis sueños, cuando estoy frente a una multitud, sin titubear por el temor que me agobia.

4. Reiniciar mi vida con todo lo que quiero? No. No me imagino una vida sin mis amigos, mi familia, mis hijos. Hasta mis mascotas son algo único e inigualable. Pero si me gustaría cambiar drásticamente todo. Mejorarles la vida a todos. E irme. Pero no morir. Sino pasar a otro tipo de vida, con todo lo que sé, y con todo lo que quiero para mí, y hacer una nueva historia, y seguir viviendo, sin necesidad de estar pidiendo todo esto que estoy pidiendo. Sentir que todo lo tengo, y que no necesito pedir más, pues tengo las armas y recursos suficientes para lograrlo todo.

No pedí amor. Pues amo y me aman. He pasado por los momentos mas sublimes dentro de toda esta vida de necesidades. Y también he odiado y me han odiado. Claro que si. Y he sentido el perdón en mi vida. Claro que sí.

No pido amigos. Los tengo, y son sinceros y únicos. Tambien tengo amigos interesados. Y tengo algunos seguidores que se interesan por lo que hago.

No pido viajes. No pido aventuras. No pido salud ni enfermedad. He tenido de todo esto mas que lo que muchos en dos o tres vidas hubiesen logrado.

No pido inteligencia. No pido habilidades. No pido imaginación. No pido un sexto sentido. Por Dios que tengo esto de sobra. La vida me ha regalado estos dones en gran magnitud. Vaya que tengo más de lo que cualquier simple mortal en su vida haya soñado.

Vaya. Poniendo todo en una balanza, si la vida me diera a escoger, entre cambiar todo lo que tengo por todo lo que quisiera tener... Ni de vainas! Lo que tengo es infinitamente superior a aquellas pequeñeces que me hacen falta.

Solamente lo diré una vez mas... Soy un bastardo afortunado. Y esas pequeñas cosas que me faltan, estoy seguro que la vida me las dará, pues soy su hijo predilecto, y sabe que no defraudare a la vida, pues yo si se vivirla.

* El tema de mujeres y relaciones amorosas es un tema cerrado. Tengo y tuve todo lo que nadie pudo jamás soñar...