Si yo tuviera...
Una frase muy usada por mi, y muy repetida. Todo debido a que siempre he necesitado o he creido necesitar más, mucho más de lo que tengo. Y es que, siempre he deseado, como todos en este mundo, lo supongo, siempre he deseado tener más de lo que la vida me ha dado.
Esto no sería un problema, si solamente lo desease, o si simplemente fuesen sueños que atesorara con el alma, y que guardara en un cofre maravilloso, donde se guardaran todos mis buenos deseos y mis sueños. No sería un problema, claro que no sería un problema si así fueran las cosas.
Pero no es asi. El problema existe desde el momento en que creo que voy a tener todo esto que deseo y sueño, y actúo acorde a esto. Y mis acciones se repiten una y otra vez, y mis sueños se siguen truncando, y mi realidad se mezcla con mis deseos y mis sueños, y ambos se truncan, y me hacen sentir desdichado y miserable.
Pero, este no es el momento de juzgarme a mi mismo. Claro que no. No escribo esto para hacerme una autocrítica, o para sentir compasión de mi mismo, o para tratar de sentirme mejor, con falsas y vanas palabras de aliento. No, no escribo esto para eso.
Lo único que quiero es plasmar todo eso que sueño, todo eso que quiero, que siempre he deseado, si solamente pudiese hacerlo, si no tuviera las limitaciones que tengo y no dependiese tanto de mi entorno.
Entonces, empecemos:
Mi primer y gran sueño es dedicarme a escribir a tiempo completo. Tener el espacio y el tiempo para escribir todo lo que se venga a mi mente, todo lo que pienso, todo lo que quiero, y poder darle forma a mis fantasías y sueños, y convertirlos en historias y cuentos, y regalarlos al mundo entero. No necesitar obtener regalías de esto, sino solamente escribir porque es placentero soñar, y es placentero compartir con el mundo tus sueños. Y no esperar aplausos, ni tampoco seguidores fanáticos, ni reconocimiento. Solamente escribir para dejar una pequeña huella en todos los que quisieran y pudieran leer lo que estás escribiendo. Nada más.
Obviamente escribir versos, muchos versos, y seguir leyendo a todos aquellos locos soñadores que también quieran seguir escribiendo. Y hacer un lugar pequeño, donde podamos comulgar todos aquellos que tenemos los mismos sueños, las mismas inquietudes, y podamos compartir todo aquello que atesoramos, y podamos plasmarlos en blanco y negro, y dejarlo escrito para los que vengan después, y puedan descubrir para ellos lo que fueron nuestros sueños, nuestros versos, nuestros anhelos. Es cierto, de alguna manera ya lo estoy haciendo, pero aún falta mucho para poder poner en letras todo lo que quiero, todo lo que sueño, todo lo que anhelo.
Quiero tener un consultorio, o una oficina donde puedas dedicarme a mi labor de médico, en mi área que es la oftalmología. No tener que depender de nadie para hacer mi labor, y no depender de las limitaciones económicas de aquellos que acuden a mi para tratamiento. No quiero saber nada de seguros, nada de precios, nada de presupuestos. Solamente quiero tener la capacidad ilimitada de dar lo mejor de mi y de la ciencia a todo aquel que acuda a mi, para algún tratamiento. Tampoco quiero ser un esclavo de mi trabajo, como lo soy ahora, que dependo del número de pacientes y procedimientos para poder conseguir el sueldo, y poder seguir viviendo. No, no quiero eso. Tampoco quiero estar pensando en el número de cirugías que tengo que hacer, o el número de exámenes que hay que hacer para completar la cuota. No, no quiero nada de eso. Quiero poner mis propios límites, quiero dar lo mejor de mi a todo aquel que se ponga frente a mis instrumentos, y darle todo lo que necesita, sin ninguna limitación, sin ningún impedimento. Un consultorio equipado al ciento por ciento, con personal idóneo, entrenado por mí, que sea mi complemento. Un sistema de citas para no tener pacientes esperando aburridos, un sistema de seguimiento que permita dar el mejor resultado para cada caso específico. Me imagino una hermosa y cómoda sala de espera, con muebles cómodos, música relajante, donde solamente está el paciente y su acompañante (siempre solo un acompañante, es más que suficiente). Luego la parte de exámenes previos, donde está el personal de apoyo, que hace toda la evaluación previa, y los registros necesarios, para que luego el paciente pase conmigo, al ambiente final. Y si hay algún procedimiento, pues pasarían a una segunda sala de espera, donde esperarían todo el tiempo necesario, para completarlo. Y eso es todo. Simple, como debería ser todo, pero creo que en la simpleza radica la genialidad.
Obviamente dentro de mis sueños está el seguir aprendiendo. Me gustaría seguir ampliando mis conocimientos, no solamente en mi carrera, sino en todo lo que pueda abarcar. Maestrías, doctorados, sub especializaciones. Todo lo puedo, lo se. Pero no he podido financiarlo, ni siquiera en sueños. Me encantaría hacer estudios en varios lugares: el Bascom Palmer, la Escuela Paulista, o La Luz de México. Claro que lo haría, pues mis habilidades son suficientes, y mi habilidad siempre ha estado a la altura. Y claro, asistiría a todos los congresos, para mantenerme en actualización permanente de mis especialidad. Claro que sí.
Una clínica. Salux. Todavía duele ver a esta empresa enterrada en el olvido, y pudo haber sido un gran sueño. Una empresa que estimule a sus trabajadores a seguir creciendo. Un lugar para capacitarse en forma constante, donde todos tengan la obligación de estudiar y de buscar mejoras permanentes a su situación laboral. Sería genial tener un lugar donde el aprendizaje permanente sea la divisa. Ganar dinero? Claro que si! Pero más importante que eso, ganar conocimientos. El dinero viene y va, el conocimiento solamente sigue creciendo. Un sistema de atenciones preventivas para los trabajadores, que optimicen sus respuestas laborales, y que nos conviertan en los más grandes aliados de todas las empresas de la región. Obviamente también una gran ala dedicada a la recuperación de los pacientes con enfermedades profesionales. Con programas de rehabilitación y de re inserción. Un gran sueño!
Y el área de los viejitos. Este es un sueño que tengo desde que era adolescente. Siempre he escuchado decir: MI abuela tiene el toque preciso para ese plato. Solamente el abuelo sabe como se hace eso. Mi mamá tiene un toque único para esos postres. Tantas veces he escuchado eso, y también he escuchado lamentarse: Ese secreto, murió con el abuelo. Hay cosas que no dejamos que los mayores nos enseñen, porque en su momento nos creemos los sabiondos y super conocedores, y los menospreciamos y olvidamos. Y, cuando llega ese momento, cuando necesitas saber justamente eso, en ese momento recuerdas al abuelo, a la mamá o a ese anciano que alguna vez te dijo algo a este respecto, y no le hiciste caso. Y te lamentas por no haber prestado la debida atención. Y dices: qué bueno hubiese sido si lo hubiera aprendido.
Así hay muchos, miles, millones de personas ancianas que, ya dando sus últimos pasos por este mundo, tienen acumulados tantos conocimientos, tanta experiencia, que sería genial que pudiesen enseñarlo al mundo. Y siempre me he preguntado: Por qué nadie quiere hacerlo? Dejamos a los ancianos en casa, dedicados a cuidar a los nietos, o a los perros, o, si es que no hay mucho espacio, los enviamos a un asilo, donde pasan sus últimos días, al lado de otros viejos, olvidando todo, muriendo en silencio.
Qué genial sería poderles dar unos oídos para que les pudieran escuchar. Darles un estrado donde hablar, y darles mentes abiertas que quisieran aprender todo lo que ellos quieren enseñar. O personas que quisieran escuchar sus historias, y plasmarlas en cuentos y memorias. Hay tanto que pueden dar. Solamente sería construir un lugar apacible, con muchas areas verdes, con muchos animales, con muchas flores y muchos libros, donde ellos pudieran ir a "enseñar" todo lo que aprendieron. Talleres de todos los oficios, de cocina, de textiles, de pastelería. Siempre existirá alguien que quiera aprender de ellos. Y si bien es cierto, las clases presenciales son importantes, púes no hay nada que reemplace el roce de las manos, o el beso en la mejilla, pues también se puede interactuar con la tecnología, con tantas formas actuales, que a veces sirven solamente para matar el rato, pero se podría sacar provecho. No te gustaría escuchar una historia inédita del pasaje de la vida de un anciano de 90 años, que recuerda anécdotas de su niñez? No te gustaría conocer el secreto culinario de la abuela? Hay tantas cosa que pudiesemos aprender de ellos. Y lo que es mejor, ellos podrían obtener ganancias de esto, y, lo que es mejor, se sentirían útiles una vez más. Alguién una vez dijo: nadie sabe más que otro, todos sabemos diferente.
Y por otro lado, estaría el área de los niños. Cuanto he soñado con eso. Dar a los niños la posibilidad de desarrollarse acorde a sus talentos. A los niños de los barrios marginales, a los abandonados, a los que rayan en el abandono y la miseria. Darles no solamente sustento, osea techo, alimentos, sino también conocimientos de acuerdo a sus talentos. Sigo creyendo que este mundo necesita buenos líderes, buenos profesionales, buenos políticos y gobernantes. Pero, esos siempre serán los menos. En el mundo siempre hacen falta excelentes panaderos, zapateros, electricistas, etc, etc. Pero estamos acostumbrados a dejar estos "oficios" a los que no tuvieron el talento o los recursos para ser abogados, ingeniero o médicos.- Y los menospreciamos. La pregunta es: Por qué? Por qué no hacer que todos se desarrollen de acuerdo a sus habilidades: es mil veces mejor un excelente panadero que un pésimo médico. O un gran chofer a un mediocre ingeniero. Y tantas cosas así. Pero para eso, debemos instruir y educar adecuadamente a los niños. Y tirar al tacho los prejuicios, y las creencias antiguas. Y hacer de todos unos exitosos hombres y mujeres, y sobre todo felices, dichosos de hacer lo que están haciendo.
Es simple. Hay que darles a los niños la posibilidad de desarrollar sus habilidades, y no obligar en estudios que no tienen ningún beneficio. Me gustan los deportes, y destaco en eso? Pues me dedico a los deportes en un 80% y el resto a obtener los demás conocimientos. Me gusta la cocina? Pues es en cocina que dedico la mayor parte de mi tiempo. Me gusta la medicina? Pues a eso me dedico desde pequeño, profundizando cada vez más en lo que a mi me gusta, y en lo que mejor me desempeño.
Y los niños aprenden rápido. Y los niños pueden desarrollar habilidades que incluso desconocemos. Solamente hay que darles la oportunidad.
Qué hermoso sería una mini ciudad con cientos de talleres, donde esos pequeños que hoy apenas tiene un pedazo de pan para llevarse a la boca, puedan desarrollarse en lo que más les gusta, y puedan convertirse en personas felices, que cambiarían el mundo entero.
Cierto, estos son mis sueños, que los sigo teniendo, y los seguiré teniendo hasta verlos hechos realidad, solamente tengo que buscar los recursos, y los pondré a caminar.
Una frase muy usada por mi, y muy repetida. Todo debido a que siempre he necesitado o he creido necesitar más, mucho más de lo que tengo. Y es que, siempre he deseado, como todos en este mundo, lo supongo, siempre he deseado tener más de lo que la vida me ha dado.
Esto no sería un problema, si solamente lo desease, o si simplemente fuesen sueños que atesorara con el alma, y que guardara en un cofre maravilloso, donde se guardaran todos mis buenos deseos y mis sueños. No sería un problema, claro que no sería un problema si así fueran las cosas.
Pero no es asi. El problema existe desde el momento en que creo que voy a tener todo esto que deseo y sueño, y actúo acorde a esto. Y mis acciones se repiten una y otra vez, y mis sueños se siguen truncando, y mi realidad se mezcla con mis deseos y mis sueños, y ambos se truncan, y me hacen sentir desdichado y miserable.
Pero, este no es el momento de juzgarme a mi mismo. Claro que no. No escribo esto para hacerme una autocrítica, o para sentir compasión de mi mismo, o para tratar de sentirme mejor, con falsas y vanas palabras de aliento. No, no escribo esto para eso.
Lo único que quiero es plasmar todo eso que sueño, todo eso que quiero, que siempre he deseado, si solamente pudiese hacerlo, si no tuviera las limitaciones que tengo y no dependiese tanto de mi entorno.
Entonces, empecemos:
Mi primer y gran sueño es dedicarme a escribir a tiempo completo. Tener el espacio y el tiempo para escribir todo lo que se venga a mi mente, todo lo que pienso, todo lo que quiero, y poder darle forma a mis fantasías y sueños, y convertirlos en historias y cuentos, y regalarlos al mundo entero. No necesitar obtener regalías de esto, sino solamente escribir porque es placentero soñar, y es placentero compartir con el mundo tus sueños. Y no esperar aplausos, ni tampoco seguidores fanáticos, ni reconocimiento. Solamente escribir para dejar una pequeña huella en todos los que quisieran y pudieran leer lo que estás escribiendo. Nada más.
Obviamente escribir versos, muchos versos, y seguir leyendo a todos aquellos locos soñadores que también quieran seguir escribiendo. Y hacer un lugar pequeño, donde podamos comulgar todos aquellos que tenemos los mismos sueños, las mismas inquietudes, y podamos compartir todo aquello que atesoramos, y podamos plasmarlos en blanco y negro, y dejarlo escrito para los que vengan después, y puedan descubrir para ellos lo que fueron nuestros sueños, nuestros versos, nuestros anhelos. Es cierto, de alguna manera ya lo estoy haciendo, pero aún falta mucho para poder poner en letras todo lo que quiero, todo lo que sueño, todo lo que anhelo.
Quiero tener un consultorio, o una oficina donde puedas dedicarme a mi labor de médico, en mi área que es la oftalmología. No tener que depender de nadie para hacer mi labor, y no depender de las limitaciones económicas de aquellos que acuden a mi para tratamiento. No quiero saber nada de seguros, nada de precios, nada de presupuestos. Solamente quiero tener la capacidad ilimitada de dar lo mejor de mi y de la ciencia a todo aquel que acuda a mi, para algún tratamiento. Tampoco quiero ser un esclavo de mi trabajo, como lo soy ahora, que dependo del número de pacientes y procedimientos para poder conseguir el sueldo, y poder seguir viviendo. No, no quiero eso. Tampoco quiero estar pensando en el número de cirugías que tengo que hacer, o el número de exámenes que hay que hacer para completar la cuota. No, no quiero nada de eso. Quiero poner mis propios límites, quiero dar lo mejor de mi a todo aquel que se ponga frente a mis instrumentos, y darle todo lo que necesita, sin ninguna limitación, sin ningún impedimento. Un consultorio equipado al ciento por ciento, con personal idóneo, entrenado por mí, que sea mi complemento. Un sistema de citas para no tener pacientes esperando aburridos, un sistema de seguimiento que permita dar el mejor resultado para cada caso específico. Me imagino una hermosa y cómoda sala de espera, con muebles cómodos, música relajante, donde solamente está el paciente y su acompañante (siempre solo un acompañante, es más que suficiente). Luego la parte de exámenes previos, donde está el personal de apoyo, que hace toda la evaluación previa, y los registros necesarios, para que luego el paciente pase conmigo, al ambiente final. Y si hay algún procedimiento, pues pasarían a una segunda sala de espera, donde esperarían todo el tiempo necesario, para completarlo. Y eso es todo. Simple, como debería ser todo, pero creo que en la simpleza radica la genialidad.
Obviamente dentro de mis sueños está el seguir aprendiendo. Me gustaría seguir ampliando mis conocimientos, no solamente en mi carrera, sino en todo lo que pueda abarcar. Maestrías, doctorados, sub especializaciones. Todo lo puedo, lo se. Pero no he podido financiarlo, ni siquiera en sueños. Me encantaría hacer estudios en varios lugares: el Bascom Palmer, la Escuela Paulista, o La Luz de México. Claro que lo haría, pues mis habilidades son suficientes, y mi habilidad siempre ha estado a la altura. Y claro, asistiría a todos los congresos, para mantenerme en actualización permanente de mis especialidad. Claro que sí.
Una clínica. Salux. Todavía duele ver a esta empresa enterrada en el olvido, y pudo haber sido un gran sueño. Una empresa que estimule a sus trabajadores a seguir creciendo. Un lugar para capacitarse en forma constante, donde todos tengan la obligación de estudiar y de buscar mejoras permanentes a su situación laboral. Sería genial tener un lugar donde el aprendizaje permanente sea la divisa. Ganar dinero? Claro que si! Pero más importante que eso, ganar conocimientos. El dinero viene y va, el conocimiento solamente sigue creciendo. Un sistema de atenciones preventivas para los trabajadores, que optimicen sus respuestas laborales, y que nos conviertan en los más grandes aliados de todas las empresas de la región. Obviamente también una gran ala dedicada a la recuperación de los pacientes con enfermedades profesionales. Con programas de rehabilitación y de re inserción. Un gran sueño!
Y el área de los viejitos. Este es un sueño que tengo desde que era adolescente. Siempre he escuchado decir: MI abuela tiene el toque preciso para ese plato. Solamente el abuelo sabe como se hace eso. Mi mamá tiene un toque único para esos postres. Tantas veces he escuchado eso, y también he escuchado lamentarse: Ese secreto, murió con el abuelo. Hay cosas que no dejamos que los mayores nos enseñen, porque en su momento nos creemos los sabiondos y super conocedores, y los menospreciamos y olvidamos. Y, cuando llega ese momento, cuando necesitas saber justamente eso, en ese momento recuerdas al abuelo, a la mamá o a ese anciano que alguna vez te dijo algo a este respecto, y no le hiciste caso. Y te lamentas por no haber prestado la debida atención. Y dices: qué bueno hubiese sido si lo hubiera aprendido.
Así hay muchos, miles, millones de personas ancianas que, ya dando sus últimos pasos por este mundo, tienen acumulados tantos conocimientos, tanta experiencia, que sería genial que pudiesen enseñarlo al mundo. Y siempre me he preguntado: Por qué nadie quiere hacerlo? Dejamos a los ancianos en casa, dedicados a cuidar a los nietos, o a los perros, o, si es que no hay mucho espacio, los enviamos a un asilo, donde pasan sus últimos días, al lado de otros viejos, olvidando todo, muriendo en silencio.
Qué genial sería poderles dar unos oídos para que les pudieran escuchar. Darles un estrado donde hablar, y darles mentes abiertas que quisieran aprender todo lo que ellos quieren enseñar. O personas que quisieran escuchar sus historias, y plasmarlas en cuentos y memorias. Hay tanto que pueden dar. Solamente sería construir un lugar apacible, con muchas areas verdes, con muchos animales, con muchas flores y muchos libros, donde ellos pudieran ir a "enseñar" todo lo que aprendieron. Talleres de todos los oficios, de cocina, de textiles, de pastelería. Siempre existirá alguien que quiera aprender de ellos. Y si bien es cierto, las clases presenciales son importantes, púes no hay nada que reemplace el roce de las manos, o el beso en la mejilla, pues también se puede interactuar con la tecnología, con tantas formas actuales, que a veces sirven solamente para matar el rato, pero se podría sacar provecho. No te gustaría escuchar una historia inédita del pasaje de la vida de un anciano de 90 años, que recuerda anécdotas de su niñez? No te gustaría conocer el secreto culinario de la abuela? Hay tantas cosa que pudiesemos aprender de ellos. Y lo que es mejor, ellos podrían obtener ganancias de esto, y, lo que es mejor, se sentirían útiles una vez más. Alguién una vez dijo: nadie sabe más que otro, todos sabemos diferente.
Y por otro lado, estaría el área de los niños. Cuanto he soñado con eso. Dar a los niños la posibilidad de desarrollarse acorde a sus talentos. A los niños de los barrios marginales, a los abandonados, a los que rayan en el abandono y la miseria. Darles no solamente sustento, osea techo, alimentos, sino también conocimientos de acuerdo a sus talentos. Sigo creyendo que este mundo necesita buenos líderes, buenos profesionales, buenos políticos y gobernantes. Pero, esos siempre serán los menos. En el mundo siempre hacen falta excelentes panaderos, zapateros, electricistas, etc, etc. Pero estamos acostumbrados a dejar estos "oficios" a los que no tuvieron el talento o los recursos para ser abogados, ingeniero o médicos.- Y los menospreciamos. La pregunta es: Por qué? Por qué no hacer que todos se desarrollen de acuerdo a sus habilidades: es mil veces mejor un excelente panadero que un pésimo médico. O un gran chofer a un mediocre ingeniero. Y tantas cosas así. Pero para eso, debemos instruir y educar adecuadamente a los niños. Y tirar al tacho los prejuicios, y las creencias antiguas. Y hacer de todos unos exitosos hombres y mujeres, y sobre todo felices, dichosos de hacer lo que están haciendo.
Es simple. Hay que darles a los niños la posibilidad de desarrollar sus habilidades, y no obligar en estudios que no tienen ningún beneficio. Me gustan los deportes, y destaco en eso? Pues me dedico a los deportes en un 80% y el resto a obtener los demás conocimientos. Me gusta la cocina? Pues es en cocina que dedico la mayor parte de mi tiempo. Me gusta la medicina? Pues a eso me dedico desde pequeño, profundizando cada vez más en lo que a mi me gusta, y en lo que mejor me desempeño.
Y los niños aprenden rápido. Y los niños pueden desarrollar habilidades que incluso desconocemos. Solamente hay que darles la oportunidad.
Qué hermoso sería una mini ciudad con cientos de talleres, donde esos pequeños que hoy apenas tiene un pedazo de pan para llevarse a la boca, puedan desarrollarse en lo que más les gusta, y puedan convertirse en personas felices, que cambiarían el mundo entero.
Cierto, estos son mis sueños, que los sigo teniendo, y los seguiré teniendo hasta verlos hechos realidad, solamente tengo que buscar los recursos, y los pondré a caminar.
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