05 de abril de 2020
Domingo de Pascua. Toque de queda: todos en casa.
Sabor amargo en la boca.
¿Cómo transmitir mis sensaciones en estos momentos? No lo se. Únicamente quiero plasmar en letras lo que estoy sintiendo, ya que, para variar, parece que mis mayores temores se van haciendo realidad.
Empezamos en repunte de casos del virus este a nivel nacional, y ya vemos que los precarios servicios de atención de salud están desbordados. No hay camas y solamente vamos por 2300 casos con 83 fallecidos (el dato es que hay 88 en cuidados intensivos y ya no tenemos respiradores).
El panorama se pinta sombrío.
Si empieza la curva exponencial, tendremos camiones llevando a los miles de muertos. Y ya el hambre está haciendo estragos en un porcentaje de la población.
Me llamarán y ojalá pueda negarme. Ya mi esposa va todos los días al hospital, y corre el riesgo de contagiarse. Si voy, correré el mismo riesgo, e incluso ambos podríamos engrosar la fila de "victimas fatales" o "héroes" como quieran llamarlos. El asunto es que tenemos a personas a cargo, y no podemos darnos este lujo.
Y, aun con todo esto, prima el deseo de poner tu grano de arena para combatir este terrible flagelo. No me considero un héroe o una victima, tampoco huyo de mis temores, siempre los enfrento. Pero a veces, debe primar el instinto de preservación natural.
Odiaré a todos y cada uno de los irresponsables que influyeron en que esto pasara. Pero aun así, si tengo que poner en riesgo mi vida y mi salud por ayudarlos, claro que lo haré!
Ese siempre ha sido mi talón de Aquiles. Pero no hay nada que pensar adicionalmente, solo endurecer tu corazón, acallar la razón, y dar lo mejor de cada uno para salir de esto.
Hoy pusieron un altavoz en alguno de los edificios del lado, y sonó fuertemente el "segundo" himno de los peruanos: Y se llama Perú. No es fácil, aunque no puedo ni debo quejarme. Es cierto, la despensa está al límite, vaciándose lenta e inexorablemente. Las monedas escasean, y se ve lejano el dìa del pago. Obviamente en los otros lugares, donde cobramos por paciente atendido, no habrá ingresos. Hoy España es una catástrofe, con 2300 muertos (530 muertos en un solo dia), Italia se sigue hundiendo, 6 mil muertos (600 muertos en un dia) Gran Bretaña acaba de dictar la cuarentena ( y era de esperarse, con 350 muertos (50 muertos en un solo día), Francia va camino a repetir lo de Italia y España (860 muertos, 180 en un solo día), USA con 550 muertos (140 en un dìa) aún se resiste a dictar la cuarentena, confiando en su fortaleza económica y su gran tamaño. En América Latina Brasil y México son los que se resisten a dicta medidas restrictivas, así como Chile. No quieren, o no pueden, hacer parar al país. La economía manda. ¡Que locura! Y espero equivocarme... Hace algunos años, los grandes proveedores informáticos del mundo (Google y Facebook) anunciaron entre bombos y platillos la creación de sus respectivos prototipos de IA. Y empezaron una carrera contra reloj para poder operativizarlas. No se bien la razón por la que Google dejó de lado su proyecto, pero si se el porqué FB dejó atrás el suyo: Facebook ha tenido que desactivar esta IA porque había creado un idioma propio Facebook ha desactivado la Inteligencia Artificial que creó su propio idioma. Lo han hecho para prevenir y que no 'se les vaya de las manos'.Un lenguaje que no entendamos podría llegar a ser peligroso inteligencia-artificial-marcas-5
Estamos en el 8vo dia de la cuarentena, encerrados, tratando de cumplir con el aislamiento para evitar que se propague el virus.
¡Que suerte trabajar en una entidad pública! Hace algunos días nos comunicaron que los pagos se harían en forma regular, y que ya después "devolveríamos" los turnos no trabajados.
Pero tengo mucha suerte, pues en este mismo momento, hay gente que ya no tiene literalmente nada que comer. Y tiene que salir a trabajar, a pesar de todo. Y ellos serán los que hagan que el virus siga transmitiéndose.
Y he aquí que viene mi teoría conspirativa: un arma de aniquilación masiva diseñada por una Inteligencia Artificial.
Una sección de investigación de Facebook desarrolló una IA para mejorar los chatbots de Facebook. Para probarla, dejaron a dos máquinas de este tipo manteniendo una conversación libre entre sí. El resultado, el más inesperado de todos: crearon un nuevo idioma. Al principio pensaban que era un error, pero se pudo comprobar que sí, que se estaban comunicando en un lenguaje nuevo y desarrollado por ‘ellos’.
Lejos de ser un buen resultado, los investigadores al cargo de esta IA han decidido ‘apagarla’. Pero no por miedo ni porque temían que fuera el comienzo de una Inteligencia Artificial malévola. La razón era mucho más sencilla: si la IA decidiera comunicarse en su propio lenguaje, perderíamos el control sobre ella.
La razón para apagar la IA es muy simple: podría llegar un momento en el que se perdiera el control sobre ella
Es cierto que el lenguaje que habían creado era mucho más eficiente. No obstante, nunca podríamos llegar a comunicarnos, o al menos sería muy complicado. Los resultados de la conversación pueden resultar absurdos a simple vista, pero no lo son:
Bob: “I can i i everything else”
Alice: “balls have zero to me to me to me to me to me to me to me”
El hecho de repetir ‘to me’ tantas veces no quiere decir que se haya vuelto loca, sino que quiere, en este caso, 7 unidades. Este lenguaje es mucho más lógico que el nuestro (o, en este caso, que el inglés, que fue el lenguaje usado originalmente). Lo complicado, como decíamos, es entenderlo.
No es la primera vez que ocurre. Ya en el pasado Google también tuvo que recurrir a la misma solución tras presentarse el mismo problema. Como ya hecho Facebook, lo mejor es desactivarla y buscar una solución antes de que se pierda el control por completo.
Entonces, "apagaron la inteligencia artificial" y no, porque fuera "mala" sino porque se les podría salir de control.
Estamos en cuarentena, y hoy los cielos están mas limpios, las aguas más cristalinas, los animales vuelven a sus habitats, la flora y fauna florecen. ¿A quién no le gusta eso?
Somos la especie dominante del planeta. Tenemos armas super poderosas, medicamentos para "casi" todo, ya hemos salido del planeta. No hay ser vivo que se pueda plantar frente a nosotros y no ser aniquilado. Podemos enfrentarnos a depredadores de todos los tamaños, desde tiburones, cocodrilos, culebras, hasta plagas de insectos, larvas, hongos, parásitos y bacterias.... Menos a los virus.
Y he aquí el detalle de un virus: puede mutar en forma constante, haciéndose mas virulento y letal. Solamente una vacuna podría detenerlo, pero habilitar una vacuna puede tomar meses y/o años, e incluso ya podría ser tarde.
Actualmente tenemos todo computarizado, y hemos llegado al nivel de manipular el genoma. Con buenos o malos propósitos, lo hemos hecho.
Internet está en todos lados. Si alguna IA logró escapar, e ir "aprendiendo" de la "vida" pudo haber llegado a la conclusión de que es necesario "disminuir" drásticamente el numero de humanos en el mundo, para evitar que la humanidad colapse. Y, que mejor que un virus, que se transmite por el contacto cercano (somos seres sociables por naturaleza) y que elimine primero a los más débiles y enfermos, y luego a los poco saludables. Para luego destruir todo aquello "dañino y nocivo" con el medio ambiente.
Y, nosotros con los medicamentos experimentales, la contaminación ambiental, la radiación haremos que el virus mute, y se vuelva más y más agresivo, hasta que haga que volvamos a la edad de piedra, luchando por comida, y por sobrevivir un día a la vez.
Quiero equivocarme. Quiera Dios que esté completamente equivocado.
Muchas veces, así como hoy, he sentido que mi esfuerzo no se corona con el éxito.
Así como hoy, me siento un perdedor, un fracasado, un esperpento.
Y así como hoy, me levanto desde ese excremento, me lavo la cara, y sigo adelante.
No me importa que haya sangrado. No me importa si he sufrido he llorado, no me importa si el mundo entero me ha dado la espalda y me ha soltado un asqueroso pedo.
No me importa. Soy lo que soy. Hago lo que se hacer. Vivo como vivo.
Mis padres y abuelos sufrieron y sangraron por mi libertad. Por mis sueños.
No dejaré que mi vida sea en vano. Hoy como ayer, me sacudo el polvo de la piel, me lamo las heridas, sonrío y le digo al mundo entero:
Aquí me tienen de nuevo! No me rendire jamás! Sobreviviré o moriré en el intento!
Pero nunca agachare la cabeza! Eso no!
Así que: Jódete mundo!!! Aquí estoy de nuevo!!!!
Verás, la vida es una contínua e interminable sucesión de sucesos, que, cual eslabones de una cadena, van uniéndose e interlazándose, para conformar una línea con un inicio y un final por todos conocido, pero por nadie esperado.
Mi vida, como la de los demás, está llena de sucesos, unos muy memorables y en extremo felices, y otros completamente olvidables, insignificantes, y los terceros, terribles, tan duros e insufribles, que el corazón y el alma se niegan a seguir en la lucha.
Peor aún , cuando eres un fatalista incorregible, como yo, vas entrando paulatina e irremediablemente en un estado de permanente depresión y sensación de haber fallado a todos y a todos, y sientes que, fatalmente, ya no hay nada que hacer, ya no es necesario seguir en este lucha, que ya fue suficiente, que es hora de abandonar el barco.
Crees que la gente que te acompaña es el motor y la fuerza para seguir en este camino, y te equivocas. Muchas veces la indiferencia de aquellos que están a tu lado, es el dardo final que destruye a tu corazón agonizante. Es la gota que rebalsa el vaso, es la chispa que enciende la hoguera.
No hay nada peor que la indiferencia de aquellos a quienes amas, peor aún, cuando ellos te muestran su peor lado, y te hacen sentir miserable e insignificante. Es en ese momento, cuando te preguntas: para qué? Tiene algún sentido seguir luchando por aquellos a los que solamente les interesa lo que les des? Tiene algún sentido seguir buscando la felicidad de aquellos, a los que tu bienestar les importa un pepino?
Miras en derredor, y ves que todos esperan algo de ti. Que no hay nadie que quisiera verte feliz y tranquilo, solamente por el hecho de que estés bien.
Es entonces que ves a tu mascota: fidelidad total. Incluso lo abandonas por un buen tiempo, y tu mascota siempre volverá a ti, y te lamerá las manos, y se enrrollará a tus pies, y será feliz a tu lado, solamente por estar a tu lado. No le importa incluso que la ignores, o que la lastimes, siempre estará contigo.
Ahora entiendo a aquel que escribió: cada día, en que conozco más a los humanos, estimo más a mi perro.
Estoy agotado. Estoy harto de este camino. Ya no quiero más de lo mismo. Ya me cansé de seguir peleando por aquellos a los que solamente les importa mis resultados, y no mi lucha. Ya no quiero más.
Solamente quiero cerrar los ojos, y dejarme llevar por el infinito espacio tiempo, olvidando a todo y a todos, dejando que mi presencia se desvanezca y se haga etérea, y dejar que el olvido borre para siempre cada uno de mis torpes pasos.
Lamento todo esto. Lamento seguir siendo ese lastre que impide el avance de todos aquellos que pusieron sus esperanzas en mi persona. No siento lástima por mí. Eso jamás. Perdí las esperanzas, solamente seguiré mi camino con los ojos cerrados, dejando atrás los sueños, los deseos, los anhelos, y seré un simple caminante que no agacha la cabeza, con destino al matadero.
Duele? Claro que duele! No soy de piedra, tengo mis sentimientos! Y he llorado, he llorado mucho, con tristeza y amargura, y he implorado a Dios, a los cielos y a los infiernos que sea en mí, el dolor de aquellos a los que quiero, que caigan sobre mí todos los castigos, con tal de liberar a los "míos" de cualquier sufrimiento.
Ya no mas!. Me niego a seguir en esto. Ya no quiero sentir más. No quiero sentir culpa por estar viviendo. No soy culpable! Me niego a cargar la cruz de todos aquellos que, aprovechando mi predisposición, la cargaron sobre mis hombros. Ya no más!
Moriré! De eso estoy seguro... No será hoy, quizá mañana, o quizá, sin saberlo yo, ya estoy muerto.
Pero me niego a seguir cargando las culpas y las penas del resto.
Levantaré de nuevo mi cabeza, y despreciaré, como tantas veces, a la vida, a la muerte, al cielo y al infierno. Me vale verga lo que piense el resto!
Soy lo que soy, hice mi mejor esfuerzo para así serlo. No te gusta? La verdad verdadera, me importa un reverendo bledo!
Ya no necesito tu consentimiento!
Otra vez cansado de mi vida. Me está sucediendo muy a menudo. La sensación de frustración infinita al no poder cubrir mis necesidades básicas, al no poder cumplir con mis deberes y obligaciones, hacen que nuevamente me cuestione a mi mismo la validez de mi propia existencia.
Estará el mundo mejor sin mi? Creo que no le importo nada, y si no nota mi presencia, tampoco notará mi ausencia.
Y mi gente? Familia? Amigos?
Les debo mucho. Si no estoy, no tendrán a quien cobrar. Solo por eso debo seguir.
Mis hijos. Ellos dependen directamente de mi, tanto económica como espiritualmente. Solamente es por y para ellos que sigo en este camino. Lo demás, hace mucho tiempo que ya no importa.
Hoy estoy mas cansado que ayer. Hoy las fuerzas me abandonan. Hoy quiero cerrar los ojos y no volver a abrirlos nunca más.
Solamente el sentimiento del "deber" me mantiene firme. Si fuese por mi, hace tiempo que hubiese partido.
Las ganas de vivir se apagaron, los deseos se perdieron, los sueños se esfumaron, y la desidia y resignación se han apoderado de mi voluntad.
Solamente quiero dormir.
El mundo fue construido por ganadores, a sangre y fuego fueron edificados los caminos que hoy andamos, los techos que nos cobijan y las ropas que nos abrigan.
Y de quien es esa sangre? Pues de la manada que, docilmente, caminó al matadero y de todos los perdedores, grupo muy superior en número y volumen al de los vencedores, los triunfadores, los exitosos, la élite que se posiciona en la cúspide de la pirámide, desde donde con soberbia observa todas las cabezas y lomos de aquellos que, doblegados, los sostienen en servicial silencio.
Pero también los ganadores sangran, también mueren y dejan su espacio en la cúspide que solamente puede ser ocupado por uno del mismo grupo de ellos, o un suertudo elegido entre la manada por uno u otro motivo.
Los ganadores no necesitan trofeos, ni monumentos recordarorios; eso está hecho para entretener a los perdedores y para "glorificar" a aquellos que osaron levantarse contra el orden impuesto.
El lugar de la memoria de los ganadores son los mausoleos. Sueñan con seguir siendo ganadores después de muertos. Sueñan con seguir siendo parte de la cima de la pirámide a donde sea que vayamos después de esta vida. O por lo menos, sus despojos nunca serán tratados como los de la vil y miserable manada. Por eso son vencedores, por eso son los que llevan los hilos y el timón de esta cosa que llaman sociedad pero que en realidad es solamente un juguete mas para ellos.
Nací dentro de la manada. Naci para ser un buen perdedor y escalar unos cuantos peldaños en la gran pirámide de la sociedad. Ya lo hicieron así mis padres y abuelos. Y como todo buen perdedor espero que, cuando hayan cortado mi cabeza por osar levantarme e ir contra el orden impuesto, cuando haya muerto en algún lado pongan en mi nombre un monumento.
Y en mi epitafio deseo que diga: "Nació perdedor, pero se negó a serlo. Necio!"
Me niego a ser uno más de la manada. Me niego a seguir inclinando mi cabeza y soportando sobre mis lomos todo el peso de los "ganadores por derecho"
No quiero. No quiero heredar a mis hijos mi puesto. No quiero seguir luchando para pisar cabezas y soportar el peso de los de arriba.
Me niego a todo eso.
Iré a por más. Ni siquiera quiero esta pirámide. Quiero un mundo totalmente nuevo!
Loco soñador? Claro que sí! Pero, por lo menos yo tengo un sueño!
Y tú?
Estaba parado en la puerta del dormitorio, y el celular sonaba con una balada romántica del recuerdo inmediato (no más de diez años de antigüedad). Y se me vino a la memoria esa pregunta: ¿Cuál es la música que te identifica? -Me preguntaste. "La voz del alma!"- Muy orgulloso respondí. Y claro, me dijiste que adorabas esa interpretación mía, dedicada especialmente a ti, y ambientada con música de fondo, y poniendo a mi voz todo el sentimiento que jamás hubiese puesto en algo. Y me sentí orgulloso de mi mismo en aquel momento.
Pero...
Al estar escuchando la música que sonaba en el celular, recordé un pequeño detalle: Jamás había escuchado mis grabaciones en otro lugar que no sea cuando yo mismo los pongo en la computadora o en mi celular. Jamás.
Pensé: Mis nietos me escucharán! Para ellos es que escribo! Y por mi mente volaron sueños e ilusiones, viendo a mis nietos orgullosos repetir mis historias, y mis "poemas" y todo aquello que escribo, dejando un pedazo de mi vida en ello. Y sonreí de nuevo.
Pero...
No sé por qué, pero recordé a mi abuelo, el papá de mi madre, mi Papashatu. Él grabó un disco con su grupo musical, la Lira Andina de Huaraz. Y todos tuvimos un disco en casa. Y por algún tiempo lo escuchamos. Pero hoy, ya nadie se acuerda de ese disco. Incluso yo, que tanto me lleno la boca diciendo que extraño a mi abuelo, casi nunca escucho esas melodías, donde él, dejó parte de su vida. Estoy seguro que al estar tocando para la grabación de ese disco también soñaba y se ilusionaba que su "obra" iba a quedar inmortalizada, por lo menos en la memoria de sus nietos, o de los hijos de ellos.
Lamentablemente no es así. Hoy en mi familia casi nadie lo oye. Solamente en las reuniones familiares suena una que otra melodía. Y nadie, absolutamente nadie, dice a viva voz y con el orgullo al tope: "El que toca esa melodía es mi abuelo!".
Que bueno que esté muerto, y que no tuvo que presenciar como aquello que alguna vez produjo con tanto amor y cariño, era olvidado por los integrantes de su propia familia.
A veces, oigo comentarios que me dicen que esas melodias del conjunto Lira Andina de Huaraz son tocadas en algunos locales de "culto" en mi ciudad natal.
Bajo esa perspectiva, ya no me importa quien me lea. Escribiré sin hacerme ilusiones de que mis letras las recuerden aquellos a quienes se los dedico. Solamente espero que aquella persona que por alguna razón me lea, sepa que siempre puse todo mi amor y empeño al hacer esto.
Vano oficio. Que bueno que no tenga que alimentarme con lo que escribo, ya que de ser así, hace mucho tiempo atrás hubiese muerto de hambre, y nadie se hubiese dado cuenta de esto.
Seguiré escribiendo, aunque sea solamente yo mismo el que lea y relea todo lo que escribo.