Para los que no viven en el Perú será un poco complicado entender la ironía del título. "Cultura combi". La combi es un vehículo se transporte público, traído en la época del dictador japonés que no se merece siquiera que lo mencione. En fin, es otro rollo. El asunto es que debido al caótico sistema de transporte público, que se sistema solamente tiene el nombre, se decidió traer vehículos pequeños de segunda mano, que en los países del "primer mundo" se utilizan para transporte se mercadería. Acá tuvieron la genial idea de adaptarlos con asientos en su interior y usarlos para el transporte de pasajeros.
La octava maravilla? Claro que no! Estas maquinas asesinas se convirtieron en el terror de las carreteras, convirtiendo el antiguo sistema caótico en un infierno de humo y cemento. Y se adueñaron de todo el país,sobre todo de la gran metrópoli que es la capital peruana, Lima. Desde ese momento nos convertimos de pasajeros fastidiados por las demoras a "bultos" u objetos de comercialización, para abastecer a este nuevo "sistema" . Fuimos testigos de la forma en que trasladarse cual ganado humano se convirtió en la norma y no la excepción.
No faltaron quienes intentaron erradicar este nefasto sistema. Pero siempre, por alguna razón que aún no entiendo, nuestra población o n le da la razón y la respalda. Hubo en Lima un gran alcalde, que tuvo la idea y la osadía de tratar de implementar un sistema moderno de transporte urbano, similar a las grandes urbes mundiales. Pero no recibió el apoyo de nuestra población. Y, oh maravilla, su contenedor, un ladrón de siete esquinas, se hizo ganador de las elecciones y puso en marcha in mega proyecto al que bautizó pomposamente como el: metropolitano.
Al evaluar este "novedoso" sistema, se puso en manifiesto que era una mala copia de lo propuesto por el perdedor. Y la propuesta inicial para Trans Lima era superior y mil veces mejor. Y realizable en corto tiempo. Pero el billete manda, y no hay peor sordo que aquel que no quiere escuchar ni peor ciego que aquel que no quiere ver. Se construyó el nuevo metropolitano en casi 8 años, con un presupuesto superior al costo de construcción del canal de Panamá! Si, así como lo oyen, y no es mentira. Y se dio vida a un sistema de transporte casi tan ineficiente como los que ya existían, salvo el hecho que este nuevo sistema para sus unidades tiene carriles propios.
Entonces sucedió lo que tenia que suceder. Colapsó. Las colas interminables, las estaciones atestadas, la gente descontenta y molesta con justa razón, son el pan diario de este sistema de por sí ineficiente. Y lo que es peor, no existe un horario pre establecido, ni una frecuencia fija para la circulación de sus unidades. Vale decir, si ingresas a una estación, no tienes la certeza del tiempo que deberás esperar para subir a una atiborrada unidad. Menos podrás planificar tu ruta, pues sólo Dios sabe a que hora estarás en tu punto de destino.
Más aún. Con las constantes quejas, los genios que dirigen este sistema, han hecho que a las estaciones más grandes, sobre todo la que está en la final en el norte de la ciudad, vayan las unidades "vacías" para tratar de descargar el volumen de pasajeros, por lo que dejan que el resto de estaciones se atiborren de gente que espera un milagro o que por suerte una unidad se detenga y pueda subirse.
Así es, la cultura combi en su máxima expresión. Y lo peor es que la mayoría de la población está satisfecha con este sistema, pues el alcalde que construyó este sistema fue re elegido y goza de un gran nivel de aceptación. A pesar de que "hace obras" en las que se gasta cantidades astronómicas de dinero . Y no rinde cuentas a nadie.
Pero, hay que darle el mérito de mantener conforme a una población que se merece lo que tiene. Ya lo dijo un pensador de la antigua Grecia: cada pueblo tiene el gobernante que se merece.
Chao 👋
No hay comentarios:
Publicar un comentario