Estar deprimido es mirar al mundo desde tu caparazón, hundiéndote cada vez mas. Es haber perdido la fe y sentir que necesitas mover un montaña para seguir adelante. Es preguntarse: ¿Donde rayos está Dios?, y escuchar el silencio infinito que te rodea.
La soledad es siempre la gran compañera de la depresión. Miras alrededor y solo ves personas que no te entienden y no comprenden la magnitud de tus penas y el tamaño de tus problemas. Nadie puede entender lo que realmente les dices y lo que realmente sientes. Todos son unos inútiles obstinados en ser felices con su propio pequeño y mundano entorno. Egoístas. No quieren compartir contigo el fruto de sus logros, y al contrario minimizan tus tropiezos y derrotas. ¡Vamos, arriba los ánimos, la suerte acompaña a los ganadores y abandona a los perdedores! Te lo repiten una y mil veces. "El que se siente vencido, vencido está...." Te hacen oír por millonésima vez las archiconocidas frases de auto superación y toda esa cantinflada de motivación personal.
Pobres necios. Solo tú sabes lo que realmente está pasando. Solamente tú en tu estado puedes entender que nada ni nadie importa. El mundo es cruel, y la vida con el que lo guía se divierten haciéndote sufrir. Para eso nos pusieron en el mundo, para sufrir. Nunca encuentras soluciones, siempre son obstáculos, problemas, retos imposibles para el esfuerzo humano. Sabes que por mas que lo intentes una y mil veces siempre será insuficiente, siempre el objetivo ansiado se alejará algo más. Sabes con certeza que nada de lo que hagas importa. La vida se encargará de darte el portazo cuando estés en el umbral de lo que muchos podrían llamar éxito. Y tendrás que fingir que eres feliz, tendrás que hacer tuyo la felicidad ajena y minimizar tus dificultades. Sonreír aunque llore en el alma. Caminar aunque vuelva a caer. Porque si no te levantas serías un mal ejemplo para los tuyos, y por supuesto que no quieres ser mal ejemplo, pues la sociedad te necesita fuerte, necesita luchadores, esos que luchan toda la vida.
Pobres necios, solo tú te puedes dar cuenta que son unos simples juguetes en el ajedrez infinito, donde solo hay dos jugadores, y todos y cada uno de nosotros tenemos un rol y correspondemos a una pieza mas en esta juego eterno, creado solo por diversión, con la finalidad que uno de los jugadores gane. No te ilusiones, en algún momento los jugadores intercambiaran fichas, pues ellos hacen las reglas, en algún momento te asignarán un nuevo rol, y luego, después, solo por diversión, te sacrificarán, sin eso importar nada al juego. Tu sacrificio será de importancia solo temporal, que hará que uno de los jugadores se preocupe temporalmente y el otro sonría con malicia, hasta que encuentren a un sustituto y el juego continúe. Pobres necios los que creen que son libres y dueños de su destino. Cuanto mayor el lugar que ocupes mayor el sacrificio.
No quieres continuar, sabes que nada de lo que hagas importa. Este gran juego continuará contigo o sin ti. Así que decides por un momento ser libre y salir de este juego. Loco!. Demente! Irresponsable! No tienes derecho de arrebatarte lo que el gran hacedor te dio! Todos te lo reprochan. Iras al infierno! Vagarás eternamente sin rumbo y sin destino sufriendo una soledad y tristeza infinitas! Te amenazan.
No te importa. Sabes que eres realmente libre cuando te deshaces de tus cadenas, y las que te atan a este juego son el cuerpo y el alma que te dieron para interpretar tu rol. No los quieres. No quieres ser una pieza más. Quieres al fin ser libre, pero para eso debes tener el valor de poder mandar a los mil diablos a todos y a todo, incluyendo a Dios y al diablo. Y tomas la decisión mas importante en tu vida: poner fin a tu miserable existencia y ahorrarte el seguir sufriendo. Sabes que el mundo llorará una milésima de segundo por tu partida, y tus familiares y amigos se golpearán el pecho al no entender el motivo de tu tan penosa partida. Pero eso durará poco. Luego de un tiempo nadie recordará siquiera que exististe, nadie recordará siquiera que pusiste un pie en este planeta. Todos y cada uno de ellos estarán ocupados en cumplir sus propios roles, en interpretar a su personaje, esperando el momento de su sacrificio.
Adiós, son todos unos necios, al fin seré libre de esta inmundicia y sufrimiento. Sean felices todos ustedes! Y que Dios los cuide, por que Yo elegí mi camino, decidí liberarme de estas ataduras y de esta esclavitud! Al fin seré libre de todo y de todos!...
Decides despedirte sin mucha bulla y sin mucho ruido, para hacer menos traumatica tu partida.
Y sucede...
Una vocecita te pregunta "Vas a demorar mucho? Me cuentas un cuento? Ya tengo sueño" Miras incrédulo: son tus ojos, solo que en un rostro infinitamente mas bello, tu mirada, algo somnolienta, pero en una personita que te considera como su héroe personal.
"Ya termino mi amor" Respondes casi automáticamente. "No demores, te quiero papi"-
Lo habías olvidado. Te aman. Amas.
Tienes a tu lado a una persona adorable y única que te aceptó tal y como eres. Con tus sueños y realidades. Con tus fortalezas y miedos. Es tu mitad perfecta, la que siempre buscaste. Y tienes hijos. No hay mejor cosa que el amor. Tus padres, hermanos, familia, amigos. Ves que el amor existe.
Miras nuevamente a tu alrededor, y encuentras que el amor te rodea. Y que es muy bueno sentirlo.
Hay muchos momentos de felicidad en tu vida. Momentos inolvidables, que son un regalo divino. Sabes que para sentir el verdadero valor de la felicidad tienes que estar en lo profundo de la tristeza. Sabes que para poder sentir el verdadero valor del agua debes estar muriendo de sed.
Gracias por mi vida. No hay nada como abrazar al ser amado, besarle hasta el cansancio. No hay nada como sentirte importante y fuerte. No hay nada siquiera parecido a sentir a una personita que se aferra a ti y te considera como a un super héroe.
La vida es bella, está llena de colores y de alegría. Ese juego de roles es solo el gran teatro, donde cada uno decide cómo vivir. O pasas esta vida lleno de tristeza, amargura y penas. O eres feliz, conjugando tus momentos de felicidad suprema con tus angustias y penas. Disfrutando cada momento, bueno, malo, pero tuyo!
Miras nuevamente cada segundo de tu vida, y te das cuenta que eres un suertudo de mierda. Todo lo que quisiste lo conseguiste. Estas sano, tienes una gran familia, y lo mas importante: Amas y te aman!
Que mas puedes pedir...
Gracias por ser parte de mi vida.
La soledad es siempre la gran compañera de la depresión. Miras alrededor y solo ves personas que no te entienden y no comprenden la magnitud de tus penas y el tamaño de tus problemas. Nadie puede entender lo que realmente les dices y lo que realmente sientes. Todos son unos inútiles obstinados en ser felices con su propio pequeño y mundano entorno. Egoístas. No quieren compartir contigo el fruto de sus logros, y al contrario minimizan tus tropiezos y derrotas. ¡Vamos, arriba los ánimos, la suerte acompaña a los ganadores y abandona a los perdedores! Te lo repiten una y mil veces. "El que se siente vencido, vencido está...." Te hacen oír por millonésima vez las archiconocidas frases de auto superación y toda esa cantinflada de motivación personal.
Pobres necios. Solo tú sabes lo que realmente está pasando. Solamente tú en tu estado puedes entender que nada ni nadie importa. El mundo es cruel, y la vida con el que lo guía se divierten haciéndote sufrir. Para eso nos pusieron en el mundo, para sufrir. Nunca encuentras soluciones, siempre son obstáculos, problemas, retos imposibles para el esfuerzo humano. Sabes que por mas que lo intentes una y mil veces siempre será insuficiente, siempre el objetivo ansiado se alejará algo más. Sabes con certeza que nada de lo que hagas importa. La vida se encargará de darte el portazo cuando estés en el umbral de lo que muchos podrían llamar éxito. Y tendrás que fingir que eres feliz, tendrás que hacer tuyo la felicidad ajena y minimizar tus dificultades. Sonreír aunque llore en el alma. Caminar aunque vuelva a caer. Porque si no te levantas serías un mal ejemplo para los tuyos, y por supuesto que no quieres ser mal ejemplo, pues la sociedad te necesita fuerte, necesita luchadores, esos que luchan toda la vida.
Pobres necios, solo tú te puedes dar cuenta que son unos simples juguetes en el ajedrez infinito, donde solo hay dos jugadores, y todos y cada uno de nosotros tenemos un rol y correspondemos a una pieza mas en esta juego eterno, creado solo por diversión, con la finalidad que uno de los jugadores gane. No te ilusiones, en algún momento los jugadores intercambiaran fichas, pues ellos hacen las reglas, en algún momento te asignarán un nuevo rol, y luego, después, solo por diversión, te sacrificarán, sin eso importar nada al juego. Tu sacrificio será de importancia solo temporal, que hará que uno de los jugadores se preocupe temporalmente y el otro sonría con malicia, hasta que encuentren a un sustituto y el juego continúe. Pobres necios los que creen que son libres y dueños de su destino. Cuanto mayor el lugar que ocupes mayor el sacrificio.
No quieres continuar, sabes que nada de lo que hagas importa. Este gran juego continuará contigo o sin ti. Así que decides por un momento ser libre y salir de este juego. Loco!. Demente! Irresponsable! No tienes derecho de arrebatarte lo que el gran hacedor te dio! Todos te lo reprochan. Iras al infierno! Vagarás eternamente sin rumbo y sin destino sufriendo una soledad y tristeza infinitas! Te amenazan.
No te importa. Sabes que eres realmente libre cuando te deshaces de tus cadenas, y las que te atan a este juego son el cuerpo y el alma que te dieron para interpretar tu rol. No los quieres. No quieres ser una pieza más. Quieres al fin ser libre, pero para eso debes tener el valor de poder mandar a los mil diablos a todos y a todo, incluyendo a Dios y al diablo. Y tomas la decisión mas importante en tu vida: poner fin a tu miserable existencia y ahorrarte el seguir sufriendo. Sabes que el mundo llorará una milésima de segundo por tu partida, y tus familiares y amigos se golpearán el pecho al no entender el motivo de tu tan penosa partida. Pero eso durará poco. Luego de un tiempo nadie recordará siquiera que exististe, nadie recordará siquiera que pusiste un pie en este planeta. Todos y cada uno de ellos estarán ocupados en cumplir sus propios roles, en interpretar a su personaje, esperando el momento de su sacrificio.
Adiós, son todos unos necios, al fin seré libre de esta inmundicia y sufrimiento. Sean felices todos ustedes! Y que Dios los cuide, por que Yo elegí mi camino, decidí liberarme de estas ataduras y de esta esclavitud! Al fin seré libre de todo y de todos!...
Decides despedirte sin mucha bulla y sin mucho ruido, para hacer menos traumatica tu partida.
Y sucede...
Una vocecita te pregunta "Vas a demorar mucho? Me cuentas un cuento? Ya tengo sueño" Miras incrédulo: son tus ojos, solo que en un rostro infinitamente mas bello, tu mirada, algo somnolienta, pero en una personita que te considera como su héroe personal.
"Ya termino mi amor" Respondes casi automáticamente. "No demores, te quiero papi"-
Lo habías olvidado. Te aman. Amas.
Tienes a tu lado a una persona adorable y única que te aceptó tal y como eres. Con tus sueños y realidades. Con tus fortalezas y miedos. Es tu mitad perfecta, la que siempre buscaste. Y tienes hijos. No hay mejor cosa que el amor. Tus padres, hermanos, familia, amigos. Ves que el amor existe.
Miras nuevamente a tu alrededor, y encuentras que el amor te rodea. Y que es muy bueno sentirlo.
Hay muchos momentos de felicidad en tu vida. Momentos inolvidables, que son un regalo divino. Sabes que para sentir el verdadero valor de la felicidad tienes que estar en lo profundo de la tristeza. Sabes que para poder sentir el verdadero valor del agua debes estar muriendo de sed.
Gracias por mi vida. No hay nada como abrazar al ser amado, besarle hasta el cansancio. No hay nada como sentirte importante y fuerte. No hay nada siquiera parecido a sentir a una personita que se aferra a ti y te considera como a un super héroe.
La vida es bella, está llena de colores y de alegría. Ese juego de roles es solo el gran teatro, donde cada uno decide cómo vivir. O pasas esta vida lleno de tristeza, amargura y penas. O eres feliz, conjugando tus momentos de felicidad suprema con tus angustias y penas. Disfrutando cada momento, bueno, malo, pero tuyo!
Miras nuevamente cada segundo de tu vida, y te das cuenta que eres un suertudo de mierda. Todo lo que quisiste lo conseguiste. Estas sano, tienes una gran familia, y lo mas importante: Amas y te aman!
Que mas puedes pedir...
Gracias por ser parte de mi vida.
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