Definitivamente no soy un buen escritor.
Este es el milésimo intento de publicación fracasada. Vaya novedad.
Me encuentro solo, sentado frente al ordenador, las ideas fluyen con naturalidad y espontaneidad. Es mi gran defecto, mi capacidad de escritura es sobrepasada infinitamente por la velocidad y aceleración de los pensamientos.
Para variar nuevamente estoy en la banca rota, quiebra total y absoluta. Dueño de una capacidad de gasto insuperable, y carente de una fuente de ingresos sustancial que pueda mantener mi ritmo de vida y de consumo. Suena muy materialista, pero en este aspecto no hay espacio al romanticismo. En el hambre no hay poema o verso que pueda sustituir a un buen trozo de pan o de carne. El hambre no perdona, y las deudas tampoco. Y quede constancia que hice todos los intentos posible de superar esta situación, con el fracaso repetido en todo momento.
Mi cerebro no da mas al pensar en las múltiples posibilidades para solucionar mis problemas monetarios, por eso necesita una distracción para evitar el colapso y el crush total. No estoy en posición de patear el tablero o de abandonar la partida, pues hay muchos que dependen de mi, hay vidas cuyo éxito o fracaso dependen de los míos propios.
Llega el momento en que cansado de correr te detienes a examinar el paisaje, ver a todos aquellos que dejaste muy atrás y el rastro de aquellos que te tomaron una delantera significativa, y de los cuales solo vislumbras una sombra o un recuerdo de cuando estaban juntos en algún momento. Te preguntas: "que hice mal?" Ellos al parecer sin mucho mas esfuerzo que el tuyo lograron encauzar su camino por un sendero demasiado sencillo para tu gusto, pero lleno de éxitos, y ahora te llevan gran ventaja. Insistes "que pasó?" No hay respuesta valida, la vida te muestra que, en algún momento, decidiste tomar tu propio sendero y correr por tu cuenta, y esa fue tu decisión; y ellos continuaron por su propio sendero, y les fue mejor que a ti. Y la vida te dice que fue tu decisión, y que no hay marcha atrás, y no hay tiempo para sentarse a pensar, las necesidades apremian, las obligaciones no perdonan, las bocas hambrientas reclaman ser alimentadas. No puedes tomarte mas descansos, tienes que seguir, así te hayas equivocado, así estés en el peor de los senderos, así estés encaminado al abismo. Carga tu cruz.
Nuevamente te detienes y ves con nostalgia el tiempo en que eras aún joven, vigoroso, lleno de planes y proyectos, libre de presiones. Y te das cuenta que nunca fue así, que siempre tuviste algo o alguien que te presionaba, que te exigía, que pedía mas y más. Y nunca tuviste el valor de deshacerte de las cadenas que te ataban a ese algo o alguien. Y es que realmente no querías liberarte. Pues no te imaginas una vida en completa libertad.
Es cierto, nunca fuiste libre, por decisión propia. Te hiciste esclavo de tus ideas, creencias, prejuicios. Decidiste ser esclavo de todos los que te rodean, quisiste ser útil a todo tu entorno. Viste como tu misión el mejorar a tu mundo a pesar de que tu mundo nunca te lo pidió. Recién ahora ves las consecuencias. Has creado una imagen tuya que no es la que te corresponde, has hecho que hasta tu mismo te creas eso de que eres muy especial y diferente.
Por qué no te contentaste nunca con las cosas simples de la vida? Por qué no fue suficiente ser uno mas de la manada? Por qué sigues intentando cambiar al mundo?
No lo sé, no puedo entenderme, no se siquiera si quiero o si puedo continuar con esta batalla. Pero algo dentro de mí me exige a seguir, me empuja a la batalla. Es como si fuera un toro de lidia mortalmente herido, vejado, sangrante, humillado hasta el límite, que con un último esfuerzo reúne toda su fuerza en esa última embestida hacia un trapo rojo que se agita burlona mente delante de sus enceguecidos ojos. Empuja hacia adelante, a pesar que en ningún momento ni con ninguna embestida logró siquiera acercarse al objetivo, pero aún así, lo hace, siguiendo un instinto que nadie puede, ni quiere, entender.
Seguiré a pesar de todo, a pesar de mi cansancio, de mi debilidad, miedo y flaqueza. Continuaré pues estoy convencido que aún no he dado todo, que la vida mas que una meta es un camino. Daré como siempre, como todos los días, como cada embestida, daré mi mayor esfuerzo. Se que la meta es una sola, y que lo mas importante es que haya luchado cada segundo de mi vida. Y al final de la batalla, cuando la estocada final haya puesto fin a esta loca carrera, estaré satisfecho de haber hecho mi máximo esfuerzo, y que nada ni nadie me puso en este camino. Yo escogí mi camino, yo seguí mi rumbo, yo escogí mi cruz y mi calvario. Y puedo decir orgulloso que hasta ahora, muy a pesar de todo, muy a pesar de lo que puedan decir todos, muy a pesar del destino, de Dios y de la vida, he sacado lo máximo posible de este camino. Y puedo estar satisfecho con el camino recorrido, es mi camino, es mi sendero, es mi rumbo, y quizá alguien, algún día, recordará que yo acá estuve, y pueda corregir su rumbo y mejorar sus pasos gracias a todos los errores por mi cometidos.
Siempre fui libre de elegir, y fue mi elección llevar mi sendero por este tortuoso camino.....
Este es el milésimo intento de publicación fracasada. Vaya novedad.
Me encuentro solo, sentado frente al ordenador, las ideas fluyen con naturalidad y espontaneidad. Es mi gran defecto, mi capacidad de escritura es sobrepasada infinitamente por la velocidad y aceleración de los pensamientos.
Para variar nuevamente estoy en la banca rota, quiebra total y absoluta. Dueño de una capacidad de gasto insuperable, y carente de una fuente de ingresos sustancial que pueda mantener mi ritmo de vida y de consumo. Suena muy materialista, pero en este aspecto no hay espacio al romanticismo. En el hambre no hay poema o verso que pueda sustituir a un buen trozo de pan o de carne. El hambre no perdona, y las deudas tampoco. Y quede constancia que hice todos los intentos posible de superar esta situación, con el fracaso repetido en todo momento.
Mi cerebro no da mas al pensar en las múltiples posibilidades para solucionar mis problemas monetarios, por eso necesita una distracción para evitar el colapso y el crush total. No estoy en posición de patear el tablero o de abandonar la partida, pues hay muchos que dependen de mi, hay vidas cuyo éxito o fracaso dependen de los míos propios.
Llega el momento en que cansado de correr te detienes a examinar el paisaje, ver a todos aquellos que dejaste muy atrás y el rastro de aquellos que te tomaron una delantera significativa, y de los cuales solo vislumbras una sombra o un recuerdo de cuando estaban juntos en algún momento. Te preguntas: "que hice mal?" Ellos al parecer sin mucho mas esfuerzo que el tuyo lograron encauzar su camino por un sendero demasiado sencillo para tu gusto, pero lleno de éxitos, y ahora te llevan gran ventaja. Insistes "que pasó?" No hay respuesta valida, la vida te muestra que, en algún momento, decidiste tomar tu propio sendero y correr por tu cuenta, y esa fue tu decisión; y ellos continuaron por su propio sendero, y les fue mejor que a ti. Y la vida te dice que fue tu decisión, y que no hay marcha atrás, y no hay tiempo para sentarse a pensar, las necesidades apremian, las obligaciones no perdonan, las bocas hambrientas reclaman ser alimentadas. No puedes tomarte mas descansos, tienes que seguir, así te hayas equivocado, así estés en el peor de los senderos, así estés encaminado al abismo. Carga tu cruz.
Nuevamente te detienes y ves con nostalgia el tiempo en que eras aún joven, vigoroso, lleno de planes y proyectos, libre de presiones. Y te das cuenta que nunca fue así, que siempre tuviste algo o alguien que te presionaba, que te exigía, que pedía mas y más. Y nunca tuviste el valor de deshacerte de las cadenas que te ataban a ese algo o alguien. Y es que realmente no querías liberarte. Pues no te imaginas una vida en completa libertad.
Es cierto, nunca fuiste libre, por decisión propia. Te hiciste esclavo de tus ideas, creencias, prejuicios. Decidiste ser esclavo de todos los que te rodean, quisiste ser útil a todo tu entorno. Viste como tu misión el mejorar a tu mundo a pesar de que tu mundo nunca te lo pidió. Recién ahora ves las consecuencias. Has creado una imagen tuya que no es la que te corresponde, has hecho que hasta tu mismo te creas eso de que eres muy especial y diferente.
Por qué no te contentaste nunca con las cosas simples de la vida? Por qué no fue suficiente ser uno mas de la manada? Por qué sigues intentando cambiar al mundo?
No lo sé, no puedo entenderme, no se siquiera si quiero o si puedo continuar con esta batalla. Pero algo dentro de mí me exige a seguir, me empuja a la batalla. Es como si fuera un toro de lidia mortalmente herido, vejado, sangrante, humillado hasta el límite, que con un último esfuerzo reúne toda su fuerza en esa última embestida hacia un trapo rojo que se agita burlona mente delante de sus enceguecidos ojos. Empuja hacia adelante, a pesar que en ningún momento ni con ninguna embestida logró siquiera acercarse al objetivo, pero aún así, lo hace, siguiendo un instinto que nadie puede, ni quiere, entender.
Seguiré a pesar de todo, a pesar de mi cansancio, de mi debilidad, miedo y flaqueza. Continuaré pues estoy convencido que aún no he dado todo, que la vida mas que una meta es un camino. Daré como siempre, como todos los días, como cada embestida, daré mi mayor esfuerzo. Se que la meta es una sola, y que lo mas importante es que haya luchado cada segundo de mi vida. Y al final de la batalla, cuando la estocada final haya puesto fin a esta loca carrera, estaré satisfecho de haber hecho mi máximo esfuerzo, y que nada ni nadie me puso en este camino. Yo escogí mi camino, yo seguí mi rumbo, yo escogí mi cruz y mi calvario. Y puedo decir orgulloso que hasta ahora, muy a pesar de todo, muy a pesar de lo que puedan decir todos, muy a pesar del destino, de Dios y de la vida, he sacado lo máximo posible de este camino. Y puedo estar satisfecho con el camino recorrido, es mi camino, es mi sendero, es mi rumbo, y quizá alguien, algún día, recordará que yo acá estuve, y pueda corregir su rumbo y mejorar sus pasos gracias a todos los errores por mi cometidos.
Siempre fui libre de elegir, y fue mi elección llevar mi sendero por este tortuoso camino.....
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