domingo, 6 de abril de 2014

Depresión.

Estar deprimido es mirar al mundo desde tu caparazón, hundiéndote cada vez mas. Es haber perdido la fe y sentir que necesitas mover un montaña para seguir adelante. Es preguntarse: ¿Donde rayos está Dios?, y escuchar el silencio infinito que te rodea.
La soledad es siempre la gran compañera de la depresión. Miras alrededor y solo ves personas que no te entienden y no comprenden la magnitud de tus penas y el tamaño de tus problemas. Nadie puede entender lo que realmente les dices y lo que realmente sientes. Todos son unos inútiles obstinados en ser felices con su propio pequeño y mundano entorno. Egoístas. No quieren compartir contigo el fruto de sus logros, y al contrario minimizan tus tropiezos y derrotas. ¡Vamos, arriba los ánimos, la suerte acompaña a los ganadores y abandona a los perdedores! Te lo repiten una y mil veces. "El que se siente vencido, vencido está...." Te hacen oír por millonésima vez las archiconocidas frases de auto superación y toda esa cantinflada de motivación personal.
Pobres necios. Solo tú sabes lo que realmente está pasando. Solamente tú en tu estado puedes entender que nada ni nadie importa. El mundo es cruel, y la vida con el que lo guía se divierten haciéndote sufrir. Para eso nos pusieron en el mundo, para sufrir. Nunca encuentras soluciones, siempre son obstáculos, problemas, retos imposibles para el esfuerzo humano. Sabes que por mas que lo intentes una y mil veces siempre será insuficiente, siempre el objetivo ansiado se alejará algo más. Sabes con certeza que nada de lo que hagas importa. La vida se encargará de darte el portazo cuando estés en el umbral de lo que muchos podrían llamar éxito. Y tendrás que fingir que eres feliz, tendrás que hacer tuyo la felicidad ajena y minimizar tus dificultades. Sonreír aunque llore en el alma. Caminar aunque vuelva a caer. Porque si no te levantas serías un mal ejemplo para los tuyos, y por supuesto que no quieres ser mal ejemplo, pues la sociedad te necesita fuerte, necesita luchadores, esos que luchan toda la vida.
Pobres necios, solo tú te puedes dar cuenta que son unos simples juguetes en el ajedrez infinito, donde solo hay dos jugadores, y todos y cada uno de nosotros tenemos un rol y correspondemos a una pieza mas en esta juego eterno, creado solo por diversión, con la finalidad que uno de los jugadores gane. No te ilusiones, en algún momento los jugadores intercambiaran fichas, pues ellos hacen las reglas, en algún momento te asignarán un nuevo rol, y luego, después, solo por diversión, te sacrificarán, sin eso importar nada al juego. Tu sacrificio será de importancia solo temporal, que hará que uno de los jugadores se preocupe temporalmente y el otro sonría con malicia, hasta que encuentren a un sustituto y el juego continúe. Pobres necios los que creen que son libres y dueños de su destino. Cuanto mayor el lugar que ocupes mayor el sacrificio.
No quieres continuar, sabes que nada de lo que hagas importa. Este gran juego continuará contigo o sin ti. Así que decides por un momento ser libre y salir de este juego. Loco!. Demente! Irresponsable! No tienes derecho de arrebatarte lo que el gran hacedor te dio! Todos te lo reprochan. Iras al infierno! Vagarás eternamente sin rumbo y sin destino sufriendo una soledad y tristeza infinitas! Te amenazan.
No te importa. Sabes que eres realmente libre cuando te deshaces de tus cadenas, y las que te atan a este juego son el cuerpo y el alma que te dieron para interpretar tu rol. No los quieres. No quieres ser una pieza más. Quieres al fin ser libre, pero para eso debes tener el valor de poder mandar a los mil diablos a todos y a todo, incluyendo a Dios y al diablo. Y tomas la decisión mas importante en tu vida: poner fin a tu miserable existencia y ahorrarte el seguir sufriendo. Sabes que el mundo llorará una milésima de segundo por tu partida, y tus familiares y amigos se golpearán el pecho al no entender  el motivo de tu tan penosa partida. Pero eso durará poco. Luego de un tiempo nadie recordará siquiera que exististe, nadie recordará siquiera que pusiste un pie en este planeta. Todos y cada uno de ellos estarán ocupados en cumplir sus propios roles, en interpretar a su personaje, esperando el momento de su sacrificio.
Adiós, son todos unos necios, al fin seré libre de esta inmundicia y sufrimiento. Sean felices todos ustedes! Y que Dios los cuide, por que Yo elegí mi camino, decidí liberarme de estas ataduras y de esta esclavitud! Al fin seré libre de todo y de todos!...
Decides despedirte sin mucha bulla y sin mucho ruido, para hacer menos traumatica tu partida.
Y sucede...
Una vocecita te pregunta "Vas a demorar mucho? Me cuentas un cuento? Ya tengo sueño" Miras incrédulo: son tus ojos, solo que en un rostro infinitamente mas bello, tu mirada, algo somnolienta, pero en una personita que te considera como su héroe personal.
"Ya termino mi amor" Respondes casi automáticamente. "No demores, te quiero papi"-
Lo habías olvidado. Te aman. Amas.
Tienes a tu lado a una persona adorable y única que te aceptó tal y como eres. Con tus sueños y realidades. Con tus fortalezas y miedos. Es tu mitad perfecta, la que siempre buscaste. Y tienes hijos. No hay mejor cosa que el amor. Tus padres, hermanos, familia, amigos. Ves que el amor existe.
Miras nuevamente a tu alrededor, y encuentras que el amor te rodea. Y que es muy bueno sentirlo.
Hay muchos momentos de felicidad en tu vida. Momentos inolvidables, que son un regalo divino. Sabes que para sentir el verdadero valor de la felicidad tienes que estar en lo profundo de la tristeza. Sabes que para poder sentir el verdadero valor del agua debes estar muriendo de sed.
Gracias por mi vida. No hay nada como abrazar al ser amado, besarle hasta el cansancio. No hay nada como sentirte importante y fuerte. No hay nada siquiera parecido a sentir a una personita que se aferra a ti y te considera como a un super héroe.
La vida es bella, está llena de colores y de alegría. Ese juego de roles es solo el gran teatro, donde cada uno decide cómo vivir. O pasas esta vida lleno de tristeza, amargura y penas. O eres feliz, conjugando tus momentos de felicidad suprema con tus angustias y penas. Disfrutando cada momento, bueno, malo, pero tuyo!
Miras nuevamente cada segundo de tu vida, y te das cuenta que eres un suertudo de mierda. Todo lo que quisiste lo conseguiste. Estas sano, tienes una gran familia, y lo mas importante: Amas y te aman!
Que mas puedes pedir...
Gracias por ser parte de mi vida.

viernes, 4 de abril de 2014

A modo de introducción.

Definitivamente no soy un buen escritor.
Este es el milésimo intento de publicación fracasada. Vaya novedad.
Me encuentro solo, sentado frente al ordenador, las ideas fluyen con naturalidad y espontaneidad. Es mi gran defecto, mi capacidad de escritura es sobrepasada infinitamente por la velocidad y aceleración de los pensamientos.
Para variar nuevamente estoy en la banca rota, quiebra total y absoluta. Dueño de una capacidad de gasto insuperable, y carente de una fuente de ingresos sustancial que pueda mantener mi ritmo de vida y de consumo. Suena muy materialista, pero en este aspecto no hay espacio al romanticismo. En el hambre no hay poema o verso que pueda sustituir a un buen trozo de pan o de carne. El hambre no perdona, y las deudas tampoco. Y quede constancia que hice todos los intentos posible de superar esta situación, con el fracaso repetido en todo momento.
Mi cerebro no da mas al pensar en las múltiples posibilidades para solucionar mis problemas monetarios, por eso necesita una distracción para evitar el colapso y el crush total. No estoy en posición de patear el tablero o de abandonar la partida, pues hay muchos que dependen de mi, hay vidas cuyo éxito o fracaso dependen de los míos propios.
Llega el momento en que cansado de correr te detienes a examinar el paisaje, ver a todos aquellos que dejaste muy atrás y el rastro de aquellos que te tomaron una delantera significativa, y de los cuales solo vislumbras una sombra o un recuerdo de cuando estaban juntos en algún momento. Te preguntas: "que hice mal?" Ellos al parecer sin mucho mas esfuerzo que el tuyo lograron encauzar su camino por un sendero demasiado sencillo para tu gusto, pero lleno de éxitos, y ahora te llevan gran ventaja. Insistes "que pasó?" No hay respuesta valida, la vida te muestra que, en algún momento, decidiste tomar tu propio sendero y correr por tu cuenta, y esa fue tu decisión; y ellos continuaron por su propio sendero, y les fue mejor que a ti. Y la vida te dice que fue tu decisión, y que no hay marcha atrás, y no hay tiempo para sentarse a pensar, las necesidades apremian, las obligaciones no perdonan, las bocas hambrientas reclaman ser alimentadas. No puedes tomarte mas descansos, tienes que seguir, así te hayas equivocado, así estés en el peor de los senderos, así estés encaminado al abismo. Carga tu cruz.
Nuevamente te detienes y ves con nostalgia el tiempo en que eras aún joven, vigoroso, lleno de planes y proyectos, libre de presiones. Y te das cuenta que nunca fue así, que siempre tuviste algo o alguien que te presionaba, que te exigía, que pedía mas y más. Y nunca tuviste el valor de deshacerte de las cadenas que te ataban a ese algo o alguien. Y es que realmente no querías liberarte. Pues no te imaginas una vida en completa libertad.
Es cierto, nunca fuiste libre, por decisión propia. Te hiciste esclavo de tus ideas, creencias, prejuicios. Decidiste ser esclavo de todos los que te rodean, quisiste ser útil a todo tu entorno. Viste como tu misión el mejorar a tu mundo a pesar de que tu mundo nunca te lo pidió. Recién ahora ves las consecuencias. Has creado una imagen tuya que no es la que te corresponde, has hecho que hasta tu mismo te creas eso de que eres muy especial y diferente.
Por qué no te contentaste nunca con las cosas simples de la vida? Por qué no fue suficiente ser uno mas de la manada? Por qué sigues intentando cambiar al mundo?
No lo sé, no puedo entenderme, no se siquiera si quiero o si puedo continuar con esta batalla. Pero algo dentro de mí me exige a seguir, me empuja a la batalla. Es como si fuera un toro de lidia mortalmente herido, vejado, sangrante, humillado hasta el límite, que con un último esfuerzo reúne toda su fuerza en esa última embestida hacia un trapo rojo que se agita burlona mente delante de sus enceguecidos ojos. Empuja hacia adelante, a pesar que en ningún momento ni con ninguna embestida logró siquiera acercarse al objetivo, pero aún así, lo hace, siguiendo un instinto que nadie puede, ni quiere, entender.
Seguiré a pesar de todo, a pesar de mi cansancio, de mi debilidad, miedo y flaqueza. Continuaré pues estoy convencido que aún no he dado todo, que la vida mas que una meta es un camino. Daré como siempre, como todos los días, como cada embestida, daré mi mayor esfuerzo. Se que la meta es una sola, y que lo mas importante es que haya luchado cada segundo de mi vida. Y al final de la batalla, cuando la estocada final haya puesto fin a esta loca carrera, estaré satisfecho de haber hecho mi máximo esfuerzo, y que nada ni nadie me puso en este camino. Yo escogí mi camino, yo seguí mi rumbo, yo escogí mi cruz y mi calvario. Y puedo decir orgulloso que hasta ahora, muy a pesar de todo, muy a pesar de lo que puedan decir todos, muy a pesar del destino, de Dios y de la vida, he sacado lo máximo posible de este camino. Y puedo estar satisfecho con el camino recorrido, es mi camino, es mi sendero, es mi rumbo, y quizá alguien, algún día, recordará que yo acá estuve, y pueda corregir su rumbo y mejorar sus pasos gracias a todos los errores por mi cometidos.
Siempre fui libre de elegir, y fue mi elección llevar mi sendero por este tortuoso camino.....