Otra vez un día gris en la ciudad. Hace frío, de esos que te calan hasta los huesos. Y la humedad, esa humedad que es característica de nuestra añeja ciudad, esa misma humedad se siente mas densa en la temporada invernal.
Es un día frío, con mucha humedad, tanta que se puede respirar las gotitas de agua al caminar.
Como es característico para estos tristes y lúgubres días, hoy no me quise levantar. Vaya novedad. Me sentía totalmente comodo y adormecido bajo las abrigadoras mantas polares y edredones en mi alcoba. La cortina cerrada era suficiente para impedir que la escasa luz del dia venga a interrumpir mi modorra matinal.
Pero, siempre hay un pero, el ritmo de la vida en derredor me obligaba a levantarme. El celular, las noticias en la televisión, las otras personas en la casa... Por Dios, levantate ya!
No quieroooo...
Una ducha caliente. Y las ganas de no hacer nada empeoran. Un desayuno caliente y aún mas quiero regresar a mi camita. ¿Quién inventó el trabajo?... Ahh, cierto: fue Dios. "Comerás el pan de cada día con el sudor de tu frente"
Sonrío maliciosamente al imaginar la cara de Adan cuando lo sentenciaron así. "Por qué yo?! Ella es la culpable!!!"
Asi es. Ya se me quitó un poco la modorra. Podre Adan, de mantenido total a tener que chambear de sol a sol. Y, lo peor, ¡No sabía hacer nada de nada!
Se imaginan al pobre? Esas manos que jamás habían tocado otra cosa que no sea la suave piel de Eva y la comida que le traían los Ángeles, si, esas manos tersas, suaves y delicadas, tuvieron que coger una pala, un pico, y ¡A trabajar se ha dicho!
Ya me imagino la cantidad de ampollas que se habrá ganado el pobre.
¿Y el frío? Hmm... Si yo, teniendo todo el abrigo que tengo, me quejo de este frio... ¿Cómo la habrán pasado ellos en cavernas y envueltos con pieles?
Esto si ya no es para reir. Ha de haber sido terrible la cosa.
¿Y si se resfriaban? ¿Y si se cortaban un dedo? ¿Y si les dolía una muela? ¿Y si se fracturaban un hueso?...
Bueno... La cosa ha de haber sido terrible, incluso no ha muchos años atrás, cuando no existían ni la electricidad ni el gas.
Me doy cuenta que mi era es genial. Puedo abrigarme. Puedo curarme de muchas enfermedades. Puedo aprender un oficio y trabajar en él en un lugar que puede ser muy confortable. Puedo entretenerme. Puedo comunicarme con muxha gente, del mundo entero!!!
Así que, ya no mas modorra. A sonreír! Tengo una vida afortunada...
viernes, 23 de junio de 2017
Otra vez...
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